La Cámara de Representantes de los EEUU aprueba reforzar la seguridad en los puertos
La Cámara de Representantes de EEUU aprobó por 421 votos a favor y dos en contra reforzar la seguridad en los puertos del país, tras el intento frustrado de una empresa de Dubai de hacerse con la gestión de algunas terminales marítimas claves.
La Cámara de Representantes de EEUU aprobó por 421 votos a favor y dos en contra reforzar la seguridad en los puertos del país, tras el intento frustrado de una empresa de Dubai de hacerse con la gestión de algunas terminales marítimas claves. El acuerdo prevé destinar 5.500 millones de dólares para poner en vigor las medidas, que incluyen, entre otras, prohibir la entrada a los barcos de aquellos países que no accedan a cooperar con las inspecciones de seguridad en el exterior. Asimismo, el acuerdo urge al Gobierno a instalar equipamiento para la detección de material radiactivo antes de final del 2007. Sin embargo, la Casa Blanca se ha quejado en numerosas ocasiones de que no dispone de los fondos necesarios para instalar los detectores de radiación que reclama la legislación antes de la fecha determinada. En la actualidad, el Departamento de Seguridad Nacional tan sólo revisa el seis por ciento de los 11 millones de contenedores de cargamento que llegan al país anualmente. Los legisladores estadounidenses, especialmente los demócratas, han demostrado una especial fijación con la amenaza que puede suponer el descontrol de los 140 puertos comerciales del país, con un ojo puesto en las elecciones legislativas del próximo noviembre. "El principal objetivo de Al Qaeda es conseguir introducir un arma nuclear a EEUU", aseguró hoy el congresista demócrata por Massachusetts Edward Markey. La medida de la Cámara de Representantes llega después de que un comité del Senado de EEUU aprobase el martes último un proyecto de ley que exige la revisión de todos los cargamentos con destino a este país por vía marítima. Ambas cámaras deberán armonizar sus respectivos proyectos para que la ley sea aprobada. El asunto de la seguridad portuaria cobró fuerza en el Congreso cuando el Gobierno del presidente George W. Bush aprobó inicialmente un acuerdo que permitía a una empresa árabe tomar el control de la seguridad en seis de los principales puertos del país. Tras la controversia generada, la empresa de Dubai desistió de sus planes.




