Zapatero, está convencido que el terrorismo de ETA se acerca a su final
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo hoy que se vive un momento propicio para empezar a ver el fin de la banda terrorista ETA, que no ha cometido atentados mortales desde hace casi tres años.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo hoy que se vive un momento propicio para empezar a ver el fin de la banda terrorista ETA, que no ha cometido atentados mortales desde hace casi tres años. "Estamos en circunstancias que permiten tener la convicción de que puede empezar el principio del fin" de la actividad terrorista de ETA, afirmó Zapatero en una conferencia de prensa que tuvo como tema principal un eventual proceso de paz en el País Vasco. Esa convicción, explicó, no es "optimismo ni pesimismo", sino que parte de "hechos objetivos", como la ausencia de atentados mortales, y de la "información de que el Gobierno dispone" y lógicamente tiene que manejar con "prudencia y discreción". Además, Zapatero se refirió a "la fortaleza de la sociedad española" y al "deseo y compromiso" de paz de la inmensa mayoría de la sociedad del País Vasco como otros avales para pensar así. "Este Gobierno cultiva la esperanza de acabar con la violencia para cosechar esa gran esperanza colectiva y, si lo logramos, será fruto de toda la sociedad", añadió el jefe del Ejecutivo. Si se concreta esta esperanza de paz, aseguró que su Gobierno "se tomará su tiempo" para dar algún paso y mantendrá el compromiso, anunciado en el último debate sobre el estado de la nación, de acudir al Parlamento para informar y solicitar su respaldo. ETA, que ha matado a más de 800 personas desde 1968 en su defensa de un Estado vasco independiente y socialista, cometió sus últimos asesinatos -dos policías en Navarra- en mayo de 2003. Sus dirigentes no han declarado por ahora un alto el fuego, algo que sí hicieron entre junio de 1998 y diciembre de 1999, pero han limitado las acciones terroristas en estos meses a atentados contra intereses económicos en distintos puntos de España. Los Gobiernos españoles de la democracia han negociado con ETA -el de Felipe González en Argelia en 1986 y el de José María Aznar en Zúrich (Suiza) en 1999-, pero los contactos no tuvieron éxito, porque la dirección etarra exigía poner sobre la mesa cuestiones políticas. La organización terrorista renunció expresamente a esta condición en un comunicado difundido en enero de 2005 y desde entonces los rumores sobre una eventual tregua como paso previo para establecer contactos o negociaciones se han sucedido de manera periódica. El principal partido de la oposición, el conservador Partido Popular (PP), denuncia que el Ejecutivo puede estar ocultando a la sociedad que ese contacto ya existe y que, por esta razón, está adoptando medidas para acercarse a ETA y su entorno. La más reciente, a juicio del PP, es la de no hacer nada para evitar la excarcelación de presos de ETA condenados a 30 o más años de prisión, y que se pueden beneficiar de la aplicación del Código Penal de 1973, derogado en 1995, para salir de la cárcel en breve. Zapatero manifestó hoy que es "una mentira insostenible e intolerable" decir que se estén utilizando criterios políticos en la aplicación de la ley, y recordó que esas excarcelaciones ocurrieron también durante los Gobiernos de Aznar, entre 1996 y 2004. La expresa renuncia de ETA a la violencia será el primer paso innegociable para entablar conversaciones, subrayó el mandatario español, quien expresó su confianza en que finalmente se pueda recuperar con el PP el consenso perdido en la lucha antiterrorista. El jefe del Ejecutivo advirtió de que lograr avances sustanciales en este terreno "dependerá de muchos factores" y de que "será una tarea larga, difícil y dura", por lo que pidió al presidente del PP que recupere "el sentido de la responsabilidad" en este tema. Es fundamental, subrayó, que Gobierno y oposición cierren filas para afrontar este problema y recordó que esta actitud ha sido la que "históricamente ha caracterizado a todas las fuerzas políticas" desde la recuperación de la democracia en España en 1977. Respecto a las críticas a la política del Gobierno por parte de algunas víctimas del terrorismo, Zapatero dijo que les tiene un profundo reconocimiento y, por ello, siempre respetará todas sus opiniones y siempre serán escuchadas, queridas y tenidas en cuenta.




