Jefes de las FARC son acusados por la Fiscalía de reclutamiento de niños
Los máximos jefes de la guerrilla de las FARC fueron acusados formalmente por la Fiscalía General como "presuntos autores de los delitos de reclutamiento ilícito de niños y niñas, y de instigación a delinquir"
Los máximos jefes de la guerrilla de las FARC fueron acusados formalmente por la Fiscalía General como "presuntos autores de los delitos de reclutamiento ilícito de niños y niñas, y de instigación a delinquir". La decisión de acusar a los jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue adoptada por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, dijeron fuentes de la Fiscalía.Los acusados son Guillermo León Sáenz Vargas, alias "Alfonso Cano"; Luciano Marín Arango o "Iván Márquez"; Rodrigo Londoño Echeverry, conocido como "Timochenko"; Noel Matta Matta, alias "Efraín Guzmán", y Jorge Briceño Suárez o "Mono Jojoy". También fueron acusados por los mismos delitos José Aquileo Herrera Téllez, alias "Javier", y Janer Godoy Uribe, conocido en las filas rebeldes como "El Cura".Curiosamente, la acusación de la Fiscalía excluye a conocidos jefes de la cúpula de las FARC como su comandante máximo, Manuel Marulanda Vélez y "Raúl Reyes" cuyo verdadero nombre es Luis Eduardo Devia. El fiscal imputa a los acusados por una acción del Ejército, a mediados de 2001, en Soto, en el departamento de Santander, donde las tropas detuvieron a no menos de 50 niños y niñas que integraban la 'columna móvil Arturo Ruíz' de las FARC. Esa facción "tenía la misión de recuperar el territorio perdido en aquel departamento con los grupos de autodefensas" paramilitares, según las fuentes de la Fiscalía. Los menores "fueron llevados a campamentos insurgentes donde recibieron entrenamiento militar y estuvieron en contacto con los guerrilleros hoy acusados", agregaron los portavoces. En los grupos armados colombianos hay más de 11.000 niños combatientes, una de las cifras más altas del mundo, según datos aportados por la organización Human Rights Watch (HRW). El 80 por ciento de los menores combatientes han sido reclutados por la guerrilla y un 20 por ciento por grupos paramilitares, según HRW.




