Irán pide una reunión de la Conferencia Islámica para tratar el "ataque al mundo musulmán"
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Manucher Mottaki, ha pedido la celebración de una reunión extraordinaria de los 56 países miembros de la Conferencia Islámica para tratar "el ataque organizado contra el mundo musulmán". Mientras, se siguen repitiendo las protestas por los dibujos de Mahoma. Un grupo de exaltados ha irrumpido hoy en la embajada de Dinamarca en Yakarta y ha quemado una bandera. Además, un artefacto explosivo ha sido lanzado contra el Centro Cultural francés en Gaza
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Manucher Mottaki, ha pedido la celebración de una reunión extraordinaria de los 56 países miembros de la Conferencia Islámica para tratar "el ataque organizado contra el mundo musulmán". Mientras, se siguen repitiendo las protestas por los dibujos de Mahoma. Un grupo de exaltados ha irrumpido hoy en la embajada de Dinamarca en Yakarta y ha quemado una bandera. Además, un artefacto explosivo ha sido lanzado contra el Centro Cultural francés en Gaza.Según ha informado hoy el Ministerio iraní de Asuntos Exteriores a través de un comunicado, Mottaki ha planteado su petición en una conversación telefónica con Akmaleddin Ihsan Oglu, secretario general de la Conferencia Islámica, que agrupa a 56 países. El ministro iraní ha señalado que el "insulto" de medios de comunicación en algunos países europeos contra el profeta del Islam requiere de una reacción de la Conferencia Islámica contra esas naciones.Por su parte, Oglu ha dicho que los países islámicos no tolerarán esos insultos y se ha felicitado por la propuesta del responsable iraní, que ha manifestado que sería discutida en breve con los Estados miembros de la organización, según la agencia oficial IRNA.Llamada a la calmaDesde Dinamarca, uno de los países donde primero se publicaron las caricaturas de la discordia, su primer ministro, Anders Fogh Rasmussen, ha llamado a la calma aunque ha repetido que no puede pedir perdón por la actuación de un medio "libre e independiente". En una entrevista difundida ayer por la televisión Al Arabiya Rasmussen declaró que está "profundamente apenado" por el hecho de que los musulmanes se sientan ofendidos por la publicación de las viñetas pero insistió en que su gobierno no tiene nada que ver con lo que se publica en la prensa."Puedo decir que el gobierno danés está muy intranquilo" ya que "nosotros tenemos una tradición de cooperación pacífica y una relación abierta con el mundo musulmán y desearíamos que prosiga así", dijo Rasmussen. El primer ministro anunció también que ha convocado para hoy una reunión con los embajadores extranjeros para tratar el tema, cumpliendo así con una petición de la comunidad islámica. Rasmussen se había negado anteriormente a entrevistarse con los representantes diplomáticos islámicos, que le reclamaron una reunión tras la publicación de las caricaturas en el diario conservador Jyllands-Posten el 30 de septiembre.El ministro de Exteriores británico, Jack Straw, ha calificado esta mañana de "insultante" la publicación de las viñetas. "Hay libertad de prensa, y la respetamos todos, pero no hay obligación de insultar o de ser gratuitamente incendiario", ha afirmado Straw. El canciller británico ha elogiado además la "delicadeza" de los medios de su país, que no han publicado los polémicos dibujos, con la excepción de breves visionados en los telediarios de la BBC y Canal 4.Una bomba en el turbanteVarios países musulmanes han protestado en las últimas fechas por los dibujos del profeta Mahoma, cuya representación está prohibida en el Islám. Las doce caricaturas publicadas por Jyllands-Posten fueron reproducidas por el noruego Magazinet el pasado día diez de enero.En uno de los dibujos aparece Mahoma vistiendo un turbante con forma de bomba con una mecha encendida. Una vez desatada la polémica, varios medios europeos han decidido hacer públicas las imágenes asegurando que las creencias religiosas no deben interponerse en la libertad de expresión.




