Irán dice que enviar el caso nuclear a la ONU marcaría el "fin diplomacia"
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China), respaldados por Alemania y la UE, han acordado que el OIEA lleve a Irán ante el órgano de Gobierno de la ONU por su programa nuclear. Irán sostiene que no hay base para que se le acuse de intentar dotarse de armamento nuclear y que llevar el asunto a la ONU supone "el fin de la diplomacia"
Irán advirtió que el envío del caso nuclear iraní al Consejo de Seguridad de la ONU marcaría "el fin de la vía diplomática" e instó a los países europeos a proseguir con el diálogo para encontrar una salida negociada a la crisis. En este sentido se expresaron varios responsables iraníes después de que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, Alemania y la Unión Europea (UE) acordaran llevar a la República Islámica ante ese organismo internacional. Irán, el segundo exportador de la OPEP, aseguró entretanto que no tiene planes de recortar su producción petrolera pese a la creciente tensión internacional, tras las advertencias sobre los efectivos negativos para el precio de crudo de una posible denuncia de ese país ante las Naciones Unidas. El director del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, insistió en que su país quiere seguir con la vía diplomática y cree que la puerta del dialogo todavía esta abierta, y que los europeos "no deben apresurase" a llevarlo ante la ONU. "Los europeos deben tener mas cuidado ya que Irán quiere el diálogo y sigue las vías pacificas para llegar a un acuerdo dentro del Tratado de No Proliferación" de armas nucleares, dijo Lariyani, según la televisión estatal iraní. Reafirmó que la postura iraní a favor del diálogo "demuestra" que están utilizando "todas las vías pacíficas" para conseguir uno de sus "derechos en el marco del TNP, que es la tecnología nuclear". "Seguimos comprometidos a proseguir las negociaciones constructivas", recalcó el responsable iraní, y consideró que lo contrario no servirá a los intereses de Europa. Las declaraciones de Lariyani aparecieron poco después de que el vicepresidente de Irán, Gholamreza Aghazade, considerara que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad "no disponen de bases legales" para llevar a Irán ante la ONU. "No pueden buscar motivos para el envío del caso nuclear iraní al Consejo de Seguridad", insistió Aqhazade, a quien cita la agencia estudiantil de noticias iraní, ISNA. Aghazade, también director del Organismo de Energía Atómica de su país, coincidió con Lariyani en que la mejor solución de la crisis "es proseguir las negociaciones". Recordó que en la última reunión entre representantes de Irán y la tríada negociadora de la UE -Alemania, Francia y Reino Unido- ambas partes han presentado propuestas "que ahora deben ser estudiadas por los gobiernos" de esos países. Tras la decisión adoptada la pasada madrugada en Londres se espera que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de la ONU traslade el problema nuclear de Irán al Consejo de Seguridad en la reunión de emergencia que ese organismo mantendrá el próximo jueves en Viena. Los ministros de Exteriores de EEUU, Reino Unido, Francia, China y Rusia, y sus colegas de Alemania y la UE instaron durante su reunión en Londres a que Irán restaure completamente la suspensión de la actividad relacionada con el enriquecimiento de uranio. Los citados países confirmaron, asimismo, su disposición a continuar el trabajo para lograr una solución diplomática al problema de Irán. EEUU y la UE presionan a Teherán para que sea transparente respecto a sus actividades nucleares y adopte medidas para reconstruir la confianza, especialmente la suspensión de toda actividad relacionada con el enriquecimiento de uranio. Irán rechaza acusaciones de Washington e Israel de intentar conseguir armas nucleares e insiste en que su programa tiene como único objetivo generar electricidad. La tensión entre Teherán y la comunidad internacional ha crecido desde que el régimen iraní decidiera hace varias semanas romper el precinto de la ONU de algunas de sus plantas nucleares para reanudar sus programas de investigación y desarrollo nuclear.




