Tony Blair quiere impulsar la construcción de nuevas plantas nucleares
El primer ministro británico, Tony Blair, está decidido a impulsar un programa de construcción de plantas nucleares de nueva generación pese al rechazo de los sectores ecologistas y de parte de su propio partido, el Laborista.
El primer ministro británico, Tony Blair, está decidido a impulsar un programa de construcción de plantas nucleares de nueva generación pese al rechazo de los sectores ecologistas y de parte de su propio partido, el Laborista. Menos de dos años después de que en un documento del partido de gobierno se calificase la apuesta nuclear como "nada atractiva", su líder, Tony Blair, se ha convencido, según el diario "The Times", de que es necesaria para el país. Blair pretende acelerar los planes nucleares de modo que de aquí a diez años haya varias centrales atómicas en construcción, dice el periódico, según el cual el primer ministro tratará de vencer la oposición en sus propias filas e instará a sus ministros a llegar a una decisión sobre el particular antes del próximo verano. Según el Gobierno, la construcción de nuevas centrales nucleares es la única forma de atender las necesidades energéticas y asegurarse de que este país cumple sus obligaciones de reducción de las emisiones que contribuyen al calentamiento del planeta en el marco del tratado de Kioto. En declaraciones a la emisora "BBC", el principal asesor científico del Gobierno, David King, manifestó también su apoyo este domingo a la energía nuclear como una de las opciones energéticas que debe tener el país. "La ecuación es muy sencilla. Aproximadamente un 21 por ciento de la energía que consumimos ahora es de origen nuclear frente a un 24 por ciento hace unos años", dijo King. El asesor de Blair señaló que si está produciendo un incremento de las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera es precisamente por la reducción del peso de la industria nuclear en la generación de energía. "De seguir la actual tendencia, en 2010, la participación de lo nuclear en la energía producida en este país sería de sólo un 4 por ciento", agregó el experto. El Gobierno británico pretende llegar más allá que lo exigido por el tratado de Kioto: su objetivo es reducir de aquí al año 2010 las emisiones de dióxido de carbono en un 20 por ciento con respecto a los niveles de 1990, pero, según las proyecciones actuales, sólo se logrará un recorte del 14 por ciento. Los comentarios de King favorables a la opción nuclear contrastan con los de la ministra británica del Medio Ambiente, Margaret Beckett, que se había hecho eco del temor que las centrales nucleares todavía despiertan en muchas personas. Sin embargo, Beckett pareció resignarse a lo inevitable al declarar también el domingo que "no se puede cerrar la puerta a la energía nuclear" pese a los problemas que entraña. Las nuevas centrales, en la que se utilizará la tecnología más moderna, se construirán, según "The Times", en los lugares que ocupan las plantas ya existentes a fin de reducir en lo posible la oposición popular. El Reino Unido cuenta actualmente con treinta y un reactores nucleares en catorce plantas atómicas. También la patronal británica ha presionado al Gobierno para que tome una decisión cuanto antes. "Tanto los inversores como el público británico quieren certidumbre. Y la decisión sobre el futuro de la energía nuclear se lleva ya arrastrando demasiado tiempo", afirma Digby Jones, director general de la Confederación de la Industria Británica.




