Cerca de 40 muertos en nuevos ataques rebeldes. La operación "cortina de hierro" deja más de 270 rebeldes "K.O"
Al menos 39 personas murieron hoy en nuevos atentados de la insurgencia en Irak, el más sangriento de ellos ocurrió en Bagdad y tuvo como blanco un restaurante frecuentado por policías iraquíes
Al menos 39 personas murieron hoy en nuevos atentados de la insurgencia en Irak, el más sangriento de ellos ocurrió en Bagdad y tuvo como blanco un restaurante frecuentado por policías iraquíes. El atentado contra el restaurante "Qaddur", en la zona aledaña al río Tigris, fue cometido por un suicida que se inmoló en torno a las 9.30 hora local (6.30 GMT), cuando numerosos policías y civiles tomaban su desayuno. Fuentes de la seguridad cifraron los heridos en 18 y aseguraron que muchas de las víctimas de la explosión, la más sangrienta en varias semanas en Irak, son agentes de policía. Soldados estadounidenses e iraquíes cortaron todos los accesos a la calle Abu Nawas, donde se localiza el "Qaddur", uno de los más visitados por la policía y agentes de seguridad, que tienen cerca una comisaría. Los restaurantes de Abu Nawas eran conocidos entre los más turísticos de Bagdad en los tiempos de Sadam Husein, cuyo régimen fue derrocado en abril de 2003. Ya en otras ocasiones los grupos terroristas han elegido restaurantes y cafés frecuentados por policías y militares, donde han causado abundantes víctimas, el último de ellos tuvo como blanco varios hoteles bagdadíes en octubre pasado y segó la vida de 17 personas. En Tikrit, ciudad natal de Sadam Husein, situada a unos 170 kilómetros al norte de la capital, al menos cuatro personas murieron y ocho más resultaron heridas por la explosión de un coche bomba contra un centro de reclutamiento militar. El coche bomba estalló a las afueras de un consultorio médico donde los reclutas estaban pasando algunas pruebas necesarias antes de su entrada en el Ejército. Según fuentes del Ministerio iraquí del Interior, el coche bomba hizo explosión a las 11.30 hora local (8.30 GMT) mediante un dispositivo de control remoto, mientras los reclutas se apiñaban a la entrada del consultorio médico. Por otro lado, fuentes policiales informaron hoy de que Hatem al Hasani, hermano del presidente del Parlamento iraquí, Hachem al Hasani, fue secuestrado el pasado martes en Kirkuk, a unos 350 kilómetros al norte de la capital. Según las fuentes, tres hombres armados sorprendieron el martes a Hatem al Hassani y dos de sus guardaespaldas en su barrio de Hay al Wasseti en Kirkuk. De allí fueron conducidos a paradero desconocido, sin que se sepa hasta el momento si están vivos o muertos. Hassani es un suní, que ocupa la presidencia del Parlamento como parte de un pacto para repartir los principales cargos del Estado entre las principales comunidades de Irak (suníes, chiíes y kurdos). La pasada semana, Adel Abdel Mahdi, hermano de uno de los dos vicepresidentes de la cámara, fue muerto a tiros en una calle de Bagdad. La campaña de violencia contra los políticos de todo rango en Irak se ha hecho extensiva a sus propios familiares, que gozan de menor protección policial y por tanto son objetivos más fáciles. Las nuevas acciones de violencia coinciden con afirmaciones del Gobierno sobre el éxito de la gran ofensiva "cortina de acero", lanzada el pasado sábado por unos 2.500 militares de EEUU y un millar de iraquíes contra presuntos feudos de los rebeldes y del brazo de Al Qaeda en el oeste del país. El portavoz del Gobierno iraquí, Leiz Kuba, aseguró hoy que 277 supuestos insurgentes han muerto y otros 547 han sido detenidos desde el inicio de la operación militar. Kuba reconoció que hay diez civiles muertos en esta operación destinada a "erradicar a Al Qaeda" de la región cercana a la frontera siria.Un total 277 insurgentes muertos en "Operación Cortina de Acero" El gobierno iraquí informó hoy, jueves, de que 277 insurgentes iraquíes han muerto en la "Operación Cortina de Acero" emprendida hace seis días contra supuestos reductos de los rebeldes en el oeste del país. Además, se ha detenido a 547 personas sospechosas de pertenecer a los grupos insurgentes, según cifras proporcionadas por el portavoz del gobierno, Leith Kuba. Kuba reconoció que hay diez civiles muertos en esta operación destinada a "erradicar a Al Qaeda" de la región cercana a la frontera siria. La "Cortina de Acero" comenzó el pasado sábado y en ella participaron 2.500 infantes de marina, apoyados por mil soldados iraquíes, con la intención de "limpiar" la zona cuando falta poco más de un mes para las elecciones legislativas de mediados de diciembre. Las operaciones de mayor calado militar en Husebeyah (junto a la frontera siria) ya han concluido, aunque los soldados siguen peinando el área en busca de bombas y coches bomba. "Todas las zonas de la región están bajo completo control de las tropas iraquíes y de la coalición", dijo Kuba. La "Cortina de Acero" es la última de una serie de operaciones militares para acabar con la actividad de los grupos insurgentes suníes en el oeste de Irak, pero el continuo lanzamiento de estas operaciones hace pensar que no consiguen más que parcialmente su objetivo.




