Líder suní denuncia que el resultado del referéndum "ha sido amañado"
Uno de los principales líderes suníes iraquíes, Saleh al-Mutlaq, denunció hoy, lunes, que los resultados del referéndum han sido "amañados" y advirtió de que la nueva Carta Magna será "una catástrofe para Irak". Mutlaq, miembro del Parlamento iraquí, culpó directamente al gobierno del actual primer ministro, el chií Ibrahim al-Yafari, de lo que calificó como "un engaño". "El apaño se ha realizado, sobre todo, en las provincias de Nínive y Diyali", declaró el diputado suní a la cadena de televisión por satélite qatarí "Al-Yazira".
Uno de los principales líderes suníes iraquíes, Saleh al-Mutlaq, denunció hoy, lunes, que los resultados del referéndum han sido "amañados" y advirtió de que la nueva Carta Magna será "una catástrofe para Irak". Mutlaq, miembro del Parlamento iraquí, culpó directamente al gobierno del actual primer ministro, el chií Ibrahim al-Yafari, de lo que calificó como "un engaño". "El apaño se ha realizado, sobre todo, en las provincias de Nínive y Diyali", declaró el diputado suní a la cadena de televisión por satélite qatarí "Al-Yazira". "También consideramos que los resultados han sido manipulados en la ciudad de Mosul (la tercera más populosa del país y capital de la provincia de Nínive), así como en algunas provincias chiíes del sur, por lo que vamos a pedir que la consulta se repita en esas regiones bajo supervisión de la ONU y de los jueces iraquíes", agregó. La Comisión Suprema Electoral iraquí anunció este lunes que el 55 por ciento de la población había votado en contra de la Carta Magna en Nínive, última esperanza de los suníes para el rechazo. De acuerdo con la ley electoral vigente, si dos terceras partes de los votantes optaban por el "no" en tres de las 18 provincias del país, la Carta Magna quedaría anulada. El rechazo venció en las tres provincias exigidas, pero solo en Al-Anbar y Salahedin supero el 67 por ciento exigido, por lo que el texto quedó virtualmente aprobado. Una vez aprobada la Constitución, el siguiente paso en el proceso de transición iraquí será la convocatoria de nuevas elecciones, que con toda probabilidad se celebrarán a mediados de diciembre. La aprobación del polémico texto fue saludado por los insurgentes con una nueva oleada de violencia, que alcanzó la hasta ahora tranquila ciudad kurda de Suleimaniya y segó la vida de más de una decena de personas.




