Human Right Wacht dice que Colombia no protege los derechos humanos de los desplazados
La organización Human Right Wacht (HRW) asegura en un informe que gobierno de Colombia no protege debidamente los derechos humanos de millones de desplazados por el conflicto armado que vive este país. HRW considera que, después de Sudán, Colombia padece "la crisis más grande en el mundo en términos de desplazamiento interno"
La organización Human Right Wacht (HRW) asegura en un informe que gobierno de Colombia no protege debidamente los derechos humanos de millones de desplazados por el conflicto armado que vive este país. La situación de Colombia es objeto de un amplio informe elaborado por la esta organización sobre la situación de las familias desplazas por el conflicto, a las que se les "niega a menudo el acceso a la educación, a la ayuda humanitaria y los primeros auxilios". HRW considera que, después de Sudán, Colombia padece "la crisis más grande en el mundo en términos de desplazamiento interno", según consta en el informe, de unas 60 páginas. Sólo en los últimos tres años, explica, casi el cinco por ciento de los 43 millones de colombianos "han sido forzosamente desplazados, arrancados de sus hogares y privados de sus medios de vida debido al conflicto armado del país. Es probable que más de la mitad de las personas desplazadas sean menores de 18 años". La organización critica además que el gobierno de Alvaro Uribe considere a los desplazados como "migrantes económicos", lo que supone ignorar "que muchos han huido por amenazas concretas o porque los guerrilleros o los miembros de los grupos paramilitares habían asesinado a familiares o vecinos". El Ejecutivo promueve el regreso a las comunidades de origen como la principal respuesta al desplazamiento interno, lo que ha sido ampliamente contestado por las organizaciones humanitarias, que consideran que "la falta de seguridad en muchas áreas impide con frecuencia el retorno seguro". En este informe, Human Rights Watch examina los obstáculos a los que se enfrentan los desplazados internos en dos ciudades, Bogotá y Cartagena, para acceder a la asistencia humanitaria, la educación y la atención sanitaria. "Las familias desplazadas colombianas son despojadas doblemente, por un lado cuando los grupos armados los obligan a abandonar sus casas, y otra cuando el Gobierno les deniega el acceso a sus necesidades básicas", aseguró un representante de HRW, Michael Bochenek. La organización humanitaria con sede en Washington reconoce que Colombia es uno de los pocos países que ha aprobado legislación para proteger a los desplazados internos, pero considera que el proceso para poderse beneficiar de estas medidas es "confuso y engorroso". "Sólo la mitad de los que se registran reciben asistencia humanitaria, en ocasiones después de esperar durante dos o tres meses. Además, muchas veces la ayuda está limitada a tres meses". El informe presta especial atención a los niños, que tienen derecho a asistir a los colegios ubicados en sus nuevas comunidades, si bien se les exige "expedientes o identificaciones que ya no poseen". En otras ocasiones, los niños no pueden matricularse por falta de espacio o porque no pueden atender los costes de inscripción. En materia de salud, la organización denuncia que muchos hospitales deniegan la atención a las personas que no son capaces de correr con los gastos mínimos, y que muchos de los desplazados, aunque formen parte de un sistema de salud subvencionado, no pueden pagar los medicamentos. Human Rights Watch hace en el informe un llamamiento a las autoridades colombianas para que corrijan estas situaciones y suministren a los desplazados la ayuda humanitaria que necesitan sin demora, tanto en materia de salud como de vivienda, y para que facilite la escolarización de los niños.




