La Unión Europea lanza las negociaciones de adhesión con Turquía y Croacia

La Unión Europea (UE) lanzó las negociaciones de adhesión con Turquía y Croacia, en un nuevo paso del proceso de ampliación que adquiere proporciones históricas en el caso turco. Los ministros de Exteriores de la UE y su colega turco, Abdulá Gul, comenzaron las conversaciones en una ceremonia que Ankara lleva esperando cuarenta años

La Unión Europea (UE) lanzó las negociaciones de adhesión con Turquía y Croacia, en un nuevo paso del proceso de ampliación que adquiere proporciones históricas en el caso turco.

Los ministros de Exteriores de la UE y su colega turco, Abdulá Gul, comenzaron las conversaciones en una ceremonia que Ankara lleva esperando cuarenta años.

"No tenemos prisa", fue una de las primeras afirmaciones de Gul en la rueda de prensa que concedió en Luxemburgo junto a su amigo y colega británico, Jack Straw, tras la reunión con los Veinticinco.

Las condiciones impuestas por la UE son tan duras que, en el mejor de los casos, Turquía deberá negociar con los europeos durante una década.

Gul se mostró tranquilizador y seguro de que el impulso reformista y modernizador en su país no flojeará durante tan largo período de adaptación a los "valores" y estándares europeos.

Turquía, afirmó por su parte el ministro Straw, "siempre ha sido un país europeo" que ayudó a los occidentales en los peores momentos de la Guerra Fría, cuando muchos de los actuales miembros de la UE -los satélites de la Unión Soviética- ni siquiera soñaban con incorporarse a la Europa democrática.

Con el inicio de las negociaciones con Turquía "queda claro ahora que ésta es una Unión basada en valores y no en la historia", dijo Straw, quien recalcó que Turquía, como país en vías de adhesión, está a partir de ahora en un escalón superior en sus relaciones con la UE.

Esas relaciones "no tienen que ver con la religión, sino con los valores", insistió Straw, muy satisfecho de que -a la 1,30 de la madrugada del día 4- la presidencia británica hubiera cumplido su compromiso de comenzar las negociaciones el día 3 de octubre.

"Esto es la presidencia británica y nos regimos por la hora de Londres", una menos que en el continente, bromeó.

Gul, llegado expresamente desde Ankara tras cerrarse el acuerdo marco, se mostró convencido de que, "cuando llegue el día, la opinión pública reticente, incluida la austríaca, verá que somos un activo para Europa".

Sobre Chipre, la isla mediterránea dividida que ingresó en la UE en 2004, el ministro afirmó que la posición turca no había cambiado.

"Queremos una solución duradera" dentro del marco de la ONU, manifestó.

Las dos ceremonias con Turquía y Croacia cerraron hoy una larga jornada en la que la Presidencia británica hubo de sortear reticencias de última hora de Austria -en mayor medida-, Chipre y la propia Turquía.

A pesar de las palabras de satisfacción y las sonrisas, el proceso de negociación será largo y complicado. La propia UE asume que, en el mejor de los casos, las negociaciones con Turquía no podrán cerrarse antes de 2014.

La UE, en el documento marco, señaló claramente que la negociación es abierta y no prejuzga que vaya a tener éxito, pero si el proceso culmina abrirá la Unión a un país de mayoría musulmana, aunque laico, de 70 millones de habitantes.

Los europeos han impuesto al gobierno del primer ministro Recep Tayyip Erdogan muy duras condiciones para que Turquía llegue a ser socio algún día de la Unión.

Ankara deberá reconocer, mediante un subterfugio jurídico, a la república de Chipre, las negociaciones con la UE no podrán terminar antes de 2014, y en cualquier momento éstas podrán interrumpirse, si así lo decide el Consejo.

Por si este 'via crucis' previo no fuera suficiente, el acuerdo final establece que si Turquía llega a ser miembro se le podrán aplicar derogaciones y cláusulas de salvaguardia que la excluyan de las ayudas financieras más sustanciosas.

Su ingreso en la Unión, por último, deberá ser ratificado en referéndum en países como Francia y Austria, cuyas opiniones públicas a día de hoy son mayoritariamente contrarias a la incorporación del gigante turco.

Aunque los dos casos no estaban formalmente vinculados, la apertura de las negociaciones con Croacia, decidida en el mismo día, pudo haber contribuido a flexibilizar la posición austríaca sobre Turquía, según fuentes comunitarias.

Los ministros de la UE tomaron la decisión tras el informe positivo que hoy presentó la fiscal del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, Carla del Ponte, acerca de la cooperación del Gobierno croata con la corte.

"Desde hace unas semanas Croacia está cooperando plenamente con nosotros y está haciendo todo lo que puede para localizar y detener a (el general) Ante Gotovina", un fugitivo croata del TPIY, señaló Del Ponte en su informe a la UE.

Esa cooperación era una condición para la apertura de las negociaciones, un proceso que la UE había aplazado de forma indefinida en marzo pasado tras las quejas del tribunal sobre la actitud de Zagreb.

Tras abrir las negociaciones con Turquía, los ministros de Exteriores de los Veinticinco celebraron una ceremonia similar con el primer ministro croata, Ivo Sanader.

La decisión de la UE "traerá prosperidad a todos los países del sudeste de Europa", afirmó Sanader, quien reiteró que su país seguirá cooperando con el TPIY.

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