La mayoría de musulmanes empiezan el sagrado mes del Ramadán
La mayoría de los musulmanes del mundo empiezan este martes, el mes sagrado del Ramadán, unos 29 días de celebración que alteran el ritmo de vida de los países islámicos y disparan el consumo de alimentos
La mayoría de los musulmanes del mundo empiezan este martes, el mes sagrado del Ramadán, unos 29 días de celebración que alteran el ritmo de vida de los países islámicos y disparan el consumo de alimentos. En todos los países islámicos se han creado comités especiales compuestos en su mayoría por religiosos, y en algunos casos por astrónomos, para determinar, esta misma noche, si el primer día del mes del ayuno comenzará mañana o al día siguiente. Debido a que el calendario musulmán es lunar, todos los meses comienzan con el fin de la luna nueva y la aparición en el cielo de un hilo de luna, lo que en estos países se llama "hilal" o cuarto creciente. El Corán, libro sagrado de los más de 1.200 millones de musulmanes del mundo, invita a éstos a iniciar el ayuno en cuanto vean el "hilal" en el cielo. Según la tradición musulmana, ese "hilo de luna" será también el que marque el fin del Ramadán, el noveno mes del calendario islámico, aunque el Corán no se refiere al método que debe utilizarse para certificar qué día marca el comienzo o fin del mes. Esta situación da lugar todos los años a polémicas en los distintos estados de mayoría musulmana sobre si hay que escrutar el cielo con algún instrumento o sencillamente con la vista. En los países con mayoría de población suní, como en el caso de Egipto y Sudán, el "hilal" tiene que ser visible a simple vista para poder anunciar el inicio del mes sagrado, y éstos coinciden casi siempre con Arabia Saudí, cuna del Islám, cuyo Gobierno afirmó ya que mañana será el primer día del Ramadán. En zonas con importantes comunidades chiíes, como Irán e Irak, se puede usar la ayuda de un telescopio, y hoy mismo el máximo líder de esta comunidad en Líbano, jeque Mohamed Husein Fadlalah, anunció que el Ramadán comenzará el miércoles, al igual que en Omán. Los pueblos, acostumbrados a este tipo de debate anual, empiezan a prepararse semanas antes para recibir el Ramadán, durante el cual deben abstenerse de comer, beber, fumar y practicar sexo desde la salida hasta la puesta del sol. En países como Egipto, que con sus 72 millones de habitantes es uno de los más poblados de Africa, el Gobierno declara la alerta y elabora planes, meses antes de la llegada del Ramadán, para abastecer los mercados con todo tipo de alimentos. Desde hace semanas no cesan las informaciones en la prensa sobre las centenares de toneladas de productos alimentarios que ofrece el Gobierno durante el Ramadán, desde arroz, alubias y carne hasta harina para preparar los tradicionales dulces "kunafa" y "ataif". Tampoco cesan los programas de televisión y las declaraciones de los médicos que recomiendan a la población que evite comer demasiado después del "Iftar", la primera comida que toman los musulmanes, con la puesta del sol, tras casi doce horas de ayuno total. Esta situación llevó a muchos expertos a advertir en contra del "maratón de comidas" que los egipcios consumen durante el Ramadán, y a los religiosos a instar a los seguidores de Mahoma a seguir el ejemplo de los primeros musulmanes. "El profeta tomaba sólo tres o cuatro dátiles en el 'iftar' y se iba a rezar. Una hora después, más o menos, comía, pero muy poco... mucho menos que el resto de los días del año", dijo el jeque Imam, orador de una mezquita en uno de los barrios populares de El Cairo. Mohamed Al Nagar, experto en economía, lamentó, por su parte, que los egipcios consuman tres veces más alimentos durante el Ramadán que durante el resto del año, algo que "además de ocasionar problemas para la salud, aumenta la presión sobre la economía" del Estado".




