ACNUR: La situación de los refugiados en Colombia es la más preocupane en A. Latina
El máximo responsable de ACNUR, Antonio Guterres destacó el caso de Colombia, (en la apertura de la 56 reunión del Comité Ejecutivo del Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados) un país en el que su conflicto civil ha producidos dos millones de desplazados internos, que se ubican en su mayor parte cerca de la frontera de ese país con Ecuador, así como en otros de la región como Costa Rica, Panamá y Venezuela
El máximo responsable de ACNUR, Antonio Guterres, pidió hoy a la comunidad internacional un compromiso más firme en favor de la paz en Sudán, al tiempo que calificó de eventuales "amenazas" futuras las situaciones de Costa de Marfil, Corea del Norte y Birmania. "La comunidad internacional tiene que movilizar mayor apoyo institucional y al desarrollo económico para el sur de Sudán, de cara a crear las condiciones necesarias para el retorno de los desplazados", dijo Guterres en la apertura de la 56 reunión del Comité Ejecutivo del Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Guterres, que asumió el cargo de máximo responsable de la ONU para los problemas de los refugiados y desplazados hace casi cuatro meses, alertó de la crítica situación de Sudán, en especial de sus regiones orientales y de la occidental de Darfur. El conflicto en Darfur estalló en febrero de 2003, cuando grupos rebeldes de la región se alzaron en armas para protestar contra la pobreza y la marginación de la zona, fronteriza con Chad, y por el control de los recursos naturales. Desde entonces han muerto unas 200.000 personas y otros dos millones se han visto forzadas a abandonar sus hogares y alojarse en campos de refugiados del mismo Sudán y Chad, en lo que, según la ONU, es el peor desastre humanitario de este siglo. El responsable de ese organismo de la ONU y ex primer ministro de Portugal subrayó que, "especialmente en Darfur, alcanzar un acuerdo de paz es la precondición básica para el restablecimiento progresivo de la seguridad y de la confianza". Subrayó que ello era necesario "para prevenir que se repita una pesadilla que conmueva al mundo. Los sucesos de la pasada semana son una indicación de que hay una amenaza real, de que la única ventana de oportunidades (para la paz) está en peligro de cerrarse". Guterres se refería así a los ataques protagonizados por diversos grupos armados contra un campamento de desplazados internos, que causó la muerte a más de 30 personas, y a su petición al Gobierno de Sudán de que garantice la seguridad de los desplazados en los campos en que están instalados. El máximo responsable de la ONU para los refugiados destacó también como preocupantes otros problemas que se dan en varios países africanos, como en Burundi, Costa de Marfil y en la República Centroafricana. "Los problemas en esos países requieren de la máxima atención, al igual que los de Birmania. En países como en Corea del Norte, la violación de los derechos humanos también es una de las causas de los desplazamientos de la población", afirmó Guterres. No obstante, afirmó que en otras regiones del mundo, ACNUR -que en 2004 desplegó 185 misiones de urgencia en 24 países y atendió a 19 millones de refugiados- propició el retorno voluntario a su país de medio millón de afganos, cifra similar a la de los refugiados africanos que volvieron a sus hogares. En el caso de Liberia el organismo ayudó a la repatriación de 38.000 liberianos y proporcionó asistencia para que otros 200.000 desplazados internos volvieran a sus casas. Guterres también recordó que el organismo que dirige colaboró en el proceso para que 12.000 tayikos obtuvieran la nacionalidad en Turkmenistán y contribuyó a que mejorase la situación de los vietnamitas y birmanos en Tailandia, de los refugiados del Sahara en Tinduf (Argelia) o de butaneses en Nepal. También señaló el caso de los 450 uzbekos que recibieron asilo en Rumania tras los violentos sucesos de Andiyán en mayo pasado. En cuanto a América Latina, Guterres destacó el caso de Colombia, un país en el que su conflicto civil ha producidos dos millones de desplazados internos, que se ubican en su mayor parte cerca de la frontera de ese país con Ecuador, así como en otros de la región como Costa Rica, Panamá y Venezuela. Guterres no quiso dejar pasar la ocasión para pedir a la comunidad internacional "unión para combatir la intolerancia, preservar la institución del asilo y llenar el vacío entre la ayuda humanitaria de urgencia y el desarrollo a largo plazo". "El incremento del populismo supone una sistemática y deliberada confusión de la opinión pública, en la que se mezclan los problemas de seguridad, terrorismo, flujos migratorios y otros sobre los refugiados y el derecho de asilo", indicó Guterres al comité ejecutivo de Acnur. Ante ese órgano, que está integrado por 68 estados miembros, intervendrá el próximo jueves, el secretario general de la ONU, Kofi Annan.




