La Unión Europea decidió apoyar, con ciertas reservas, la Ley de Justicia y Paz
La Unión Europea decidió apoyar al proceso de desmovilización de los grupos armados ilegales que impulsa el Gobierno del presidente Álvaro Uribe al considerar que la Ley de Justicia y Paz es "un avance significativo" en la búsqueda de una solución al conflicto en Colombia.
La Unión Europea considera que la Ley de Justicia y Paz de Colombia es "un paso significativo" para la desmovilización de los grupos armados, a pesar de las reservas que despierta, según un borrador de declaración que será debatido el lunes por los ministros de Asuntos Exteriores de los Veinticinco. "Si la Ley es puesta en práctica de forma efectiva y transparente, puede suponer una contribución positiva a la búsqueda de la paz en Colombia", señala el texto, en el que la Unión afirma compartir sin embargo muchas de las preocupaciones expresadas por las organizaciones de defensa de los derechos humanos. Esas reservas incluyen "las sentencias máximas limitadas para los crímenes más graves" y las "oportunidades limitadas" para que las víctimas puedan reclamar compensaciones, señala el documento, que se prevé que será aprobado en la reunión ministerial del lunes, que tendrá lugar en Luxemburgo. Otras preocupaciones son el "insuficiente énfasis en la necesidad de un desmantelamiento efectivo" de las estructuras paramilitares; la difuminación de las distinciones entre los crímenes políticos y los otros y el corto tiempo previsto para la investigación de confesiones A pesar de ello, el documento de la UE señala que "si la ley fuera puesta en marcha de forma efectiva y transparente, haría una contribución positiva a la búsqueda de la paz en Colombia". La ley "ofrece un marco legal general para el desarme, la desmovilización y la reinserción de los grupos armados ilegales. El borrador reconoce que la ley, firmada por el presidente Alvaro Uribe el pasado 25 de julio, fue aprobada dentro de "un proceso parlamentario largo y democrático", y que, en situaciones como la colombiana, "tiene que lograrse un equilibrio difícil" entre paz y justicia. Confirma también que la UE y sus veinticinco Estados miembros están listos para apoyar al Gobierno y a la sociedad civil de Colombia en la ayuda a las comunidades afectadas por el conflicto, a las organizaciones de víctimas, así como a acometer actividades de reconciliación a nivel local y de desmovilización de niños soldados. Para la Unión Europea, el progreso en estos aspectos complementarios, junto con una aplicación eficaz de la Ley de Justicia y Paz, tendría un "impacto positivo" en el progreso de la paz en Colombia. El borrador de declaración acoge favorablemente las recientes iniciativas del presidente Uribe "para explorar posibles conversaciones de paz con el ELN y para acercarse a las FARC", los dos grupos guerrilleros de izquierda activos en el país. Además, el documento reitera la demanda de que los grupos armados ilegales que todavía mantienen rehenes "los liberen inmediata e incondicionalmente", así como que se abstengan de cometer más secuestros. También insiste en que se debe garantizar la seguridad de los rehenes, así como de las organizaciones y trabajadores de derechos humanos y la protección de los derechos de las minorías y los pueblos indígenas colombianos.




