Raúl resucita al Real Madrid. Debut de pesadilla para Woodgate
Fue un partido de raza, de carácter, de esos que gustan al madridismo. De inicio, Luxemburgo no dio con la tecla. Cambió el libreto Luxemburgo. De su famoso 'cuadrado mágico' ya no hay ni rastro. Se abonó hoy a algo más sencillo, más normal, un 4-2-3-1, con el danés Thomas Gravesen y el uruguayo Pablo García sujetando al equipo en el medio centro, con el inglés David Beckham y el brasileño Robinho más echados a los costados y Raúl por detrás de Ronaldo
Raúl González y Guti, dos símbolos del madridismo, resucitaron al Real Madrid del letargo en el que se había instalado el equipo y devolvieron la ilusión en un partido bronco, donde el Athletic curiosamente se vino abajo tras jugar con un futbolista más, tras la expulsión del inglés Jonathan Woodgate. Fue un partido de raza, de carácter, de esos que gustan al madridismo. De inicio, Luxemburgo no dio con la tecla. Cambió el libreto Luxemburgo. De su famoso 'cuadrado mágico' ya no hay ni rastro. Se abonó hoy a algo más sencillo, más normal, un 4-2-3-1, con el danés Thomas Gravesen y el uruguayo Pablo García sujetando al equipo en el medio centro, con el inglés David Beckham y el brasileño Robinho más echados a los costados y Raúl por detrás de Ronaldo. Pero nada. Agua. El primer tiempo fue una tortura para un público que soportó con dignidad el tedio y ante un rival, el Athletic, más 'blandito' que otros años. Era el debut liguero de Woodagte y el inglés no pudo estrenarse con peor suerte. Marcó un gol en propia meta y desde ese momento no anduvo fino. Y eso que el Bernabéu, se portó de cine con Woody. Le arropó en esos momentos duros, cuando el Athletic se puso por delante. Fue el Athletic un equipo disciplinado. Con Yeste más bajo de lo habitual, con Tiko muy suelto, y con un Pablo Orbáiz imponente, con una jerarquía enorme y valiente siempre que pisa el Bernabéu. Si el año pasado se le resistió el gol desde el medio del campo, hoy buscó sorprender también a Iker desde larga distancia. Al Madrid le faltaba vértigo. El fútbol hoy en día es velocidad y de eso adolece el equipo de Luxemburgo, previsible cien por cien y donde sólo Raúl mantiene la identidad de este equipo con el pasado exitoso de esta institución. Un disparo de Robinho al palo, a los seis minutos, tras recibir un taconazo de Raúl al borde del área, fue lo más potable del Madrid en términos ofensivos en el primer tramo. Tras el descanso, Luxe por fin lo vio claro. Dejó en la caseta a Gravesen y sacó a Guti. Más fútbol, menos miedo. Más gente de casa, más orden y calidad. Nada más comenzar el segundo tiempo llegó un gol rápido de Robinho, que cambió el panorama. Marcó el brasileño de cabeza su primer gol en España. Y comenzó otro partido. El Madrid comenzó a presionar en todo el campo. A golpe de corneta fue comiéndose a un Athletic, que en primer momento no metió en la cueva, pero que curiosamente perdió el rumbo cuando comenzó a jugar con superioridad numérica. Fue irse expulsado Woodgate y subir la moral del Madrid. Justa o injustamente, lo cierto es que la presunta persecución arbitral que ve el Madrid, hoy le vino bien. El público se mantuvo unido al equipo y con Raúl al frente, el Madrid se 'echó al monte' y se llevó el partido. Hoy se demostró que cuando el Madrid pelea, lucha y se enfrenta con coraje a todos los 'molinos de viento', no merece la pena perder el tiempo en debates banales. Con Guti y Raúl juntos, el Madrid jugó de verdad. Raúl demostró que está en racha. Dos goles, el primero de ellos, tras recibir un generoso pase de Ronaldo. Está Ronaldo bien de mente y sin líos en la cabeza. Y se nota. Lo cuenta Luxemburgo. Y por eso ahora Ronaldo, se tiene a un compañero mejor situado se olvida del egoísmo. Luego, Raúl mandó otro golazo a la red de Daniel Aranzubía. Al estilo del que anotó ante Serbia, sorprendió Raúl al Athletic, jugando en el área, su sitio natural. La buena noticia es que Luxemburgo por fin ha encontrado su once. El brasileño Julio Baptista no tiene sitio y es el francés Zinedine Zidane quien tiene que disputarse un sitio con Guti. El Athletic, de haber contado con un nueve arriba, podría haber hecho más daño a Iker. Salió Fernando Llorente y obligó al Madrid a fijar marcas, con Raúl Bravo y Pavón encima. Llorente mandó un balón al larguero a los 80 minutos. Y en la recta final, Iker volvió a ser el de siempre. Un seguro de vida. .3. Real Madrid: Iker Casillas; Míchel Salgado, Pavón, Woodgate, Roberto Carlos; Pablo García, Gravesen (Guti, min. 46); Beckham, Raúl (De la Red, min. 88), Robinho; y Ronaldo (Raúl Bravo, min. 70). .1. Athletic de Bilbao: Aranzubía; Expósito, Prieto (Murillo, min. 85), Lacruz, Casas; Ibón, Orbáiz, Gurpegui (Iraola, min. 72), Tiko, Yeste (Fernando Llorente, min. 70); y Etxeberría. Goles: 0-1. Min. 25. Woodgate, de cabeza, en propia meta, desvía un disparo de Etxeberría. 1-1. Min. 52. Robinho, de cabeza, remata una falta de Beckham. 2-1. Min. 65. Raúl culmina un contragolpe iniciado por Guti. 3-1. Min. 68. Raúl, de cabeza, remata un córner de Beckham. Arbitro: Undiano Mallenco (Comité navarro). Mostró cartulina amarilla a Woodgate (44'), Salgado (60'), del Real Madrid y a Lacruz (51'), Gurpegui (71'), Tiko (72'), Orbáiz (74'), Prieto (83') del Athletic. Expulsó a Woodagate por dos amarillas (66'). Incidencias: Partido de la cuarta jornada de la Liga de Primera División disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 70.000 espectadores.Woodgate, debut, gol en propia puerta, expulsión y victoria Si Jonathan Woodgate llevaba trece meses soñando con el debut con la camiseta del Real Madrid, ni en sus peores pesadillas habría pensado en algo como lo que vivió contra el Athletic, con un gol en propia puerta y una expulsión. El defensa inglés no se lo podía creer. Tampoco el resto de sus compañeros. Hasta el gol en propia puerta había rayado a un buen nivel. Rápido en el corte pese a la inactividad y sobre todo bien por alto, faceta en la que mejor se desenvuelve. Pero a los 25 minutos llegó la primera jugada trágica para él. Un centro sin aparente peligro desde la banda izquierda lo cabeceó, con tan mala suerte que descolocó a Iker Casillas. Era el 0-1. El Bernabéu se quedó mudo. El también. El primero que reaccionó fue Francisco Pavón. Enseguida fue a darle ánimos y a levantarle la moral. Woodgate se llevaba las manos a la cabeza mientras por su cabeza debían de pasar cientos de imágenes. Porque lo suyo ha sido un verdadero calvario en los últimos meses. Cientos y cientos de vueltas corriendo al terreno de juego en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para olvidar una lesión que sufrió hace diecisiete meses, cuando era jugador del Newcastle. Aquí, ya en Madrid, nunca perdió la sonrisa ni en los peores momentos. El mes de agosto del año pasado ya empezó a hablar en español. Así se expresaba siempre con los periodistas, a los que nunca les negaba el saludo y las bromas. En el último trofeo Santiago Bernabéu vivió sus primeros minutos con la camiseta madridista. El público le dio una ovación y contra el Athletic los hechos volvieron a repetirse. La gente, consciente del sufrimiento del central en los últimos meses, le indultó en cuanto se marcó en propia puerta. Y dos minutos después se fue al área contraria en un saque de esquina para marcar. Se le vio por momentos obsesionado por contrarrestar su gol. Tanto que se quedó en una segunda jugada como delantero centro mientras su equipo perdía el balón y los bilbaínos se lanzaban al contra golpe en un dos contra uno contra Francisco Pavón. En el minuto 44 vio la primera cartulina amarilla, justa, por una dura entrada sobre Gurpegui, que incluso tuvo que ser atendido en la banda. Pero aún quedaba lo peor para él. En el minuto 67 veía la segunda cartulina amarilla, también muy justa por derribar a un rival cuando había perdido la posición. El futbolista con la mirada perdida, abandonaba el campo ante una tremenda ovación del público, que pagó con el árbitro del encuentro, Undiano Mallenco, la expulsión. El se marchó del campo aplaudiendo a la gente el apoyo y, eso sí, deseando que su equipo consiguiera la victoria. Atrás quedaron muchos meses, desde que el 21 de agosto de 2004 el Real Madrid le presentara como el principal refuerzo para la criticada defensa junto al argentino Walter Samuel, aunque llegara lesionado. El 8 de octubre, en su primer entrenamiento con sus nuevos compañeros, "Woody" volvía a ver la peor cara del fútbol. Sufría una recaída y los peores augurios se confirmaban en las numerosas pruebas médicas que le efectuaban hasta en Estados Unidos, donde diseñaron su tratamiento de recuperación. Desde entonces y hasta hoy, meses a contrarreloj para cicatrizar la herida. Desde este partido contra el Athletic ya puede considerarse jugador del Real Madrid. Aunque lo 'celebrara' con un gol en propia puerta y viendo el final del encuentro en el vestuario.




