Estrellas de Hollywood ayudan a víctimas de Katrina. Bush ordenó el envío de Ejército a zonas devastadas
Habitantes de Nueva Orleans (Luisiana) que sobrevivieron a la furia del huracán Katrina jamás imaginaron que la peor parte de la pesadilla apenas ha empezado.Las escenas dantescas que han tenido que vivir las miles de personas que esperan ser evacuadas son dignas de cualquier apocalipsis. El mundo comenzó a enviar ayuda para los miles de damnificados
Actores de Hollywood como Tim Robbins y John Cusack o grupos de música como REM o Green Day han puesto en marcha una campaña de anuncios para buscar casa a los miles de afectados por el huracán "Katrina".Sus plegarias forman parte de la iniciativa puesta en marcha por la asociación política MoveOn.org para ayudar a las víctimas de esta tragedia que han perdido sus hogares, o han sido evacuados ante los problemas sufridos en la zona."Es crucial que las víctimas del "Katrina" tengan un hogar seguro", subrayó el intérprete de REM, Michael Stipe antes de añadir que se trata de un asunto "de vida o muerte".La finalidad es encontrar cama y techo al menos para 100.000 de los desplazados de la zona del Golfo de México, en especial de la ciudad de Nueva Orleans que ha quedado anegada por las aguas.Por el momento la gran mayoría de los refugiados han sido desplazados a grandes centros de convenciones como el "Astrodome" en Houston pero la organización desea colaborar en encontrarles un asentamiento más personalizado.La organización asegura que en poco más de 24 horas ha recibido 98.425 ofertas de alojamiento, una cifra que va creciendo con rapidez minuto a minuto.El procedimiento en sencillo. Los interesados pueden contactar con la página de internet www.hurricanehousing.org y hacer su ofrecimiento, dando una dirección y otros datos sobre la posible cama o vivienda que pueden ofrecer.MoveOn.org pasará estos datos a la Cruz Roja para comenzar el realojo de aquéllos que más lo necesiten primero.Además las propias víctimas o sus familiares pueden consultar la misma página para intentar localizar el alojamiento temporal más cercano a sus necesidad laborales o personales.Bush ordena vigilancia militarEl Pentágono anunció el envío de 10.000 efectivos más de la Guardia Nacional a los estados de Luisiana y Misisipi para ayudar en las labores de ayuda y reconstrucción de las zonas devastadas por el huracán "Katrina".Ahora ya asciende a 40.000 el número de tropas de ese cuerpo que estarán presentes en la zona, según declaró hoy el teniente general y responsable de la Guardia Nacional en el Pentágono, Steven Blum.Según Blum, en los próximos días habrá en la región del Golfo de México unos 50.000 efectivos, sólo de la Guardia Nacional.A estas tropas se añadirán en las próximas 24-72 otros 7.000 soldados regulares del Ejército de Tierra y de los Marines, tal y como anunció hoy el presidente de EEUU, George W. Bush, en una declaración efectuada desde la Casa Blanca, junto con el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld y el de Seguridad Nacional, Michael Chertoff.Bush reiteró que los resultados de los esfuerzos de recuperación de la devastación de Katrina "son inaceptables" porque, simplemente, "muchos ciudadanos no tienen la ayuda que necesitan"."Completaremos la evacuación tan pronto y de manera tan segura como sea posible", añadió el mandatario, tras anunciar el envío de más militares de distintas armas del ejército, desde la división aerotransportada hasta el cuerpo de marines y el ejército de tierra.El infierno se llama ahora Nueva OrleansHabitantes de Nueva Orleans (Luisiana) que sobrevivieron a la furia del huracán Katrina jamás imaginaron que la peor parte de la pesadilla apenas ha empezado.Las escenas dantescas que han tenido que vivir las miles de personas que esperan ser evacuadas son dignas de cualquier apocalipsis.El apeadero donde muchos esperan conseguir un autobús que los lleve a un sitio seguro se ha convertido en una inmensa letrina pública.En el lugar, cerca del Centro de Convenciones, alrededor de 50 mil personas a la intemperie esperan día y noche por uno de los autobuses que puedan llevarlos finalmente al vecino estado de Texas.El apeadero ha sido acondicionado con 16 baños públicos, pero resultan insuficientes para las miles de personas que se ven obligadas a realizar sus necesidades fisiológicas en la vía pública.La basura acumulada y las materias fecales han originado una pestilencia insoportable mientras helicópteros traen alimentos y rescatan heridos.Las altas temperaturas, que han llegado a superar los 40 grados centígrados, han causado centenares de desmayos entre los ansiosos pasajeros.El viernes pasado, los autobuses suspendieron el servicio durante varias horas debido a la falta de combustible.Mientras la mayoría intenta escapar del lugar a cualquier coste, algunos se muestran renuentes a viajar a Texas, un lugar a cual no pertenecen."No quiero ir a Texas, no conozco a nadie allá", declaró una anciana sobreviviente que no quiso dar su nombre. "Prefiero ir a un lugar más cerca donde tengo familiares".Las criticas del alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, por la lentitud del gobierno federal para atender a los millares y millares de damnificados, en su mayoría negros y pobres, parece que empiezan a dar buenos resultados."Me siento mucho mejor. Siento como si hubiésemos conseguido la atención de todos y afortunadamente (los equipos de rescate) van a continuar haciendo lo que hacen", dijo hoy Nagin.Durante las últimas 24 horas decenas de vehículos militares lograron adentrarse en el centro de Nueva Orleans para repartir las primeras toneladas de provisiones.Si bien el suministro de alimentos entregados por voluntarios del Salvation Army han ayudado mucho, pero ha sido poco para satisfacer la demanda.Según el teniente general responsable de las operaciones de rescate en la ciudad, Russel Honere "las próximas 24 horas serán vitales para nosotros porque queremos evacuar" por completo el Centro de Convenciones.Será un trabajo duro pero "tenemos las condiciones y se hará", aseguró el responsable militar, a quien Ray Nagin definió como el 'John Wayne' adecuado para esta misión.Hasta el momento los miembros de la guardia nacional y de la Cruz Roja que ayudan en acciones de socorro han resultado insuficientes ante el gran número de heridos.Los camiones militares no dan abasto para rescatar a personas discapacitadas que utilizan sillas de ruedas y cuya evacuación en aviones o autobuses resulta muy difícil.La mayoría de los pacientes de los dos hospitales de la ciudad con más problemas por la falta de suministros, el Charity y el Universitario, están siendo evacuados vía aérea.Las bandas portaequipajes del aeropuerto asemejan una inmensa camilla portátil que transporta cantidades interminables de heridos y enfermos hacia los aviones.La sala de espera del aeropuerto internacional Louis Amstrong se asemeja a un campo de concentración, pero lo peor aún puede estar por llegar.




