El fuego es implacable en Portugal
Portugal vive una nueva jornada de lucha contra los incendios, 12 sin control a media mañana de hoy y el más grave en Coimbra, y se ha anunciado "riesgo máximo" de nuevos fuegos en la mayor parte del territorio continental por las elevadas temperaturas
Portugal vive una nueva jornada de lucha contra los incendios, 12 sin control a media mañana de hoy y el más grave en Coimbra, y se ha anunciado "riesgo máximo" de nuevos fuegos en la mayor parte del territorio continental por las elevadas temperaturas. Las llamas ya no amenazan directamente a las casas de la ciudad famosa por su Universidad, la más antigua de Portugal, pero siguen quemando sin descanso desde el pasado domingo bosques cercanos, donde unos 300 bomberos intentan apagarlas. Además, la Guardia Nacional Republicana (GNR) anunció hoy la detención en Gondomar, cerca de Oporto, de cuatro jóvenes -dos de ellos de 14 años- como presuntos incendiarios y a quienes considera responsables de un incendio registrado ayer. El arresto de los dos menores, que según la GNR tenían un "comportamiento sospechoso", permitió llegar a los otros dos, de 18 y 19 años, respectivamente, desempleados y uno de ellos ex bombero, y se les ocupó un mechero supuestamente usado para atizar el fuego. Con ellos, los presuntos incendiarios detenidos este año en Portugal son 102, según unas cuentas oficiales, y 110 según otras, cifras ambas muy superiores a los 80 arrestados en 2004 por el mismo motivo. Además, se reveló que el lunes, murieron dos personas a causa de los incendios, un hombre de 40 años, atropellado por un vehículo de bomberos, y una anciana enferma de Alzheimer, de 88, carbonizada a 150 metros de la casa de la que había huido. La primera víctima ayudaba a luchar contra las llamas en Vila Nova de Poiares, en el distrito de Coimbra, uno de los más afectados por las llamas en los últimos días, y la segunda pereció cerca de una aldea del concejo de Ourem, 130 kilómetros al norte de Lisboa. Con ambas muertes, fuentes oficiales cifraron en 16 el número de personas que han perdido la vida en Portugal este año por los incendios, de las que 11 son bomberos, en uno de los años más negros que se recuerdan para quienes luchan contra el fuego. Fuentes de los bomberos señalaron que en 2003, el peor año en dos décadas en cuestión de destrucción causada por el fuego (225.000 hectáreas), los bomberos perdieron a cuatro compañeros, que se sumaron a las 16 víctimas civiles provocadas por las llamas. La primera víctima mortal de este año fue un hombre de 74 años, abrasado el pasado 20 de julio en Alvaiazare, seguido de un anciano de la misma edad, que pereció el 8 de agosto intoxicado por el humo cuando trataba de apagar las llamas en su finca. Una mujer de 60 años, abrasada a la puerta de su casa en Serta, fue la tercera víctima ajena a los bomberos, el pasado día 15. Además, las matemáticas de la destrucción provocada por el fuego dan cuenta de que han ardido ya 90 residencias en todo el país y que otras 45 han resultado dañadas gravemente por las llamas. Los servicios de Protección Civil recordaron que en 2003 la cifra total de casas destruidas por el fuego fue de 145, y que otras 99 sufrieron graves daños. Para hoy el Instituto de Meteorología anunció "riesgo máximo" de fuego en la mayor parte del territorio continental luso por las altas temperaturas, sobre todo en dos distritos del norte, Oporto y Braga, pero también en los de Viana do Castelo, Braganza, Aveiro, Viseo, Guarda, Coimbra, Leiría, Castelo Branco, Santarém y Lisboa. La pasada madrugada bomberos procedentes de los archipiélagos de Madeira y Azores se unieron a miles de compañeros que al límite del esfuerzo combaten las llamas desde hace días. Pero el avance de las llamas sigue sin control en una decena de lugares, según el Servicio de Bomberos y Protección Civil, que precisó que las situaciones más preocupantes corresponden a Coimbra y Viseo, al este, y hoy son 2.260 los bomberos movilizados, con ayuda de 14 aeronaves, entre ellas varias españolas. La gravedad de la situación movió al primer ministro luso, José Sócrates, a acudir el lunes a Coimbra y anunciar que estarán "inmediatamente disponibles" ayudas para los damnificados, y que puede entrar en acción el Fondo Europeo de Solidaridad. Además, saliendo al paso de críticas de las últimas semanas, aseguró que "este año hubo mayor coordinación de los medios de lucha" contra los incendios, y mayor número de éstos. Según Sócrates, que elogió la lucha de los bomberos, este año ha ardido menos superficie, pese a la grave sequía y a que "es mucho mayor el peligro de incendios que en 2003".




