Irán desafía a la comunidad internacional al rechazar una nueva propuesta de la UE
Irán completó su desafío nuclear a la comunidad internacional al rechazar la nueva propuesta negociadora presentada por la Unión Europea, y abocó el conflicto a una fase de imprevisibles consecuencias
Irán completó su desafío nuclear a la comunidad internacional al rechazar la nueva propuesta negociadora presentada por la Unión Europea, y abocó el conflicto a una fase de imprevisibles consecuencias. El portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hamid Reza Asefi, fue el encargado de comunicar que la iniciativa enviada el viernes por la tríada europea -Alemania, el Reino Unido y Francia- era "inaceptable" y quedaba "lejos de las expectativas" que albergaba Irán. "Enviaremos una respuesta esta noche o el domingo a más tardar. La propuesta europea es inaceptable", declaró Asefi a la radio y televisión nacional "El paquete de medidas contradice el espíritu del Tratado de No Proliferación Nuclear y las previsiones del acuerdo de París (firmado entre Irán y la UE). No alcanza las expectativas mínimas que Irán esperaba", agregó. Bruselas presentó el viernes una nueva propuesta de negociación en la que reconoce el derecho de Irán al uso civil de la energía atómica y se compromete a facilitarle su acceso a la misma, aunque siempre y cuando abandone toda actividad nuclear sospechosa. Asefi adelantó hoy, no obstante, que la principal razón que esgrimirá el régimen de los ayatolá para justificar el rechazo será que la propuesta europea ha olvidado incluir el derecho de Irán a enriquecer uranio. "Ya habíamos avisado de que cualquier tipo de plan debería reconocer el derecho de nuestro país a enriquecer uranio", apostilló. Además de para usos civiles, el uranio enriquecido sirve como combustible para alimentar armas atómicas, por lo que había sido declarado "actividad sospechosa" por la UE. La negativa de Irán coloca ahora el conflicto en un estadio muy peligroso, ya que podría causar que la tríada abandone sus esfuerzos diplomáticos y el asunto llegue al Consejo de Seguridad de la ONU, como desea EEUU. Al entregar el viernes la propuesta, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Philippe Douste-Blazy, ya subrayó que un eventual rechazo "puede ser el comienzo de una importante crisis internacional". El próximo martes, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) tiene previsto mantener una reunión para advertir formalmente a Irán de que no debe reiniciar sus actividades, como tiene ya planeado. Asefi indicó hoy que a su país "no le preocupa" esa reunión -que tachó de "guerra psicológica-, e insistió en que Irán sigue interesado en proseguir las negociaciones con Europa. La semana pasada, la República Islámica pidió a la OIEA retirar los precintos de la central nuclear de Isfahan, en el centro del país, preparada para transformar uranio bruto en gas. El régimen de los ayatolá subrayó que la planta entraría de nuevo en funcionamiento en cuanto llegaran los inspectores del referido organismo, pero puntualizó que no se propone reiniciar, de momento, la segunda fase del proceso: introducir el hexafloruro de uranio HF6 resultante en las centrifugadoras que lo enriquecen. La arriesgada apuesta del régimen fue respaldada hoy por el nuevo presidente del país, Mahmud Ahmadinayed, quien durante su discurso de juramento del cargo en el Parlamento advirtió que Irán "no claudicará" ante las ambiciones extranjeras. "Los iraníes no aceptaremos que se violen los derechos de nuestra nación. Es un principio irrenunciable de nuestra política", dijo el líder ultraconservador. "Nosotros deseamos la paz y la justicia para todos, pero lo que desean ciertos países cuando hablan de paz, es la sumisión de las otras naciones, y utilizan las amenazas para conseguir sus fines", afirmó ante la cámara. Pese a la beligerancia implícita en su discurso, el ex alcalde de Teherán insistió en que su país desea relaciones "normales y pacíficas" con el resto de naciones. "Respetamos las reglas internacionales, pero nunca emprenderemos una política que se oponga a nuestros intereses como nación", insistió. Ahmadinayed, vencedor de la elecciones de junio, fue ya investido el pasado jueves por el líder supremo de la Revolución, gran ayatolá Ali Jamenei, en una mezquita de Teherán.




