Se eleva a 20 el número de muertos por inundaciones en Rumania
El número de víctimas mortales por las catastróficas inundaciones que sufre Rumanía desde hace una semana asciende a 20, mientras el gobierno ha dispuesto medidas para ayudar a los damnificados y restaurar la normalidad a las zonas afectadas a medida que comienzan a remitir las aguas
El número de víctimas mortales por las catastróficas inundaciones que sufre Rumanía desde hace una semana asciende a 20, mientras el gobierno ha dispuesto medidas para ayudar a los damnificados y restaurar la normalidad a las zonas afectadas a medida que comienzan a remitir las aguas. El primer ministro, Calin Popescu Tariceanu, informó hoy del nuevo balance de fallecidos, tras presidir la sesión del Comité Nacional para Situaciones de Emergencia, a la que asistió también el jefe del Estado, Traian Basescu. Tariceanu señaló que 10.800 casas están aún bajo el agua, mientras que otras 600 ha sido totalmente destruidas. Además, 460 kilómetros de carreteras nacionales, regionales y locales se encuentran impracticables, al igual que más de 500 puentes y 126 localidades siguen sin electricidad. El primer ministro, junto al jefe del Estado, se desplazó esta semana a Moldavia, la región más afectada por las aguas, para conocer de primera mano la magnitud del desastre. La mayoría de los fallecidos son de esa provincia: 13 del departamento de Vrancea, cuatro de Bacau y uno de Galati, Las otras dos víctimas son de Alba (Transilvania) y Tulcea (sureste del país). En los últimos días, el caudal del río Siret, que atraviesa Moldavia de norte a sur antes de desembocar en el Danubio, aumentó 30 veces su caudal normal. En el curso inferior del río, varios pueblos han sido totalmente inundados, entre ellos Vadu Rosca, donde se ha registrado el mayor número de víctimas, todos ancianos que se negaron a abandonar sus casas y se escondieron cuando los militares vinieron a evacuarlos. Ayer sábado, se abrió una brecha controlada en uno de los diques del Siret para evitar la inundación de cuatro localidades, de las que fueron evacuadas más de 1.000 personas. Mientras, y conforme a los pronósticos meteorológicos, el tiempo mejora y no hay peligro inminente a otra ola de inundaciones. Tampoco se han registrado nuevos desaparecidos por lo que se espera que el balance de fallecidos permanezca estable. En su comparecencia de hoy, Tariceanu afirmó que los militares y las tropas de ingenieros iniciaron el sábado las reparaciones de las infraestructuras y aseguró que en dos o tres días podrá reanudarse el tráfico entre Moldavia y las demás zonas del país. Señaló que se trabaja intensamente para reparar las redes de electricidad, gas, agua y telefonía. Todo el Ejército, con fuerzas y utillaje, está movilizado para retirar el barro de las calles, y los uniformados están instalando duchas de campaña, distribuyendo mantas, tiendas, alimentos y agua de la reserva del Estado, agregó. Precisó que 15 aviones han transportado ya a Moldavia 50 toneladas de alimentos 75.000 litros de agua mineral y 15 toneladas de aceite. Tariceanu anunció asimismo que los damnificados recibirán alimentos y cereales, junto a un cerdo por familia, además de indemnizaciones de urgencia para los que han perdido el hogar o a algún familiar. El Ministerio de Agricultura ha ofrecido también 2.000 metros cúbicos madera para reparar viviendas.




