Pedófilo pudo haber abusado de más de 36,000 niños
Al registrar la casa de un pedófilo ya condenado, la policía descubrió listas manuscritas con más de 36,000 nombres de niños, así como códigos que parecen indicar cómo abusó de ellos
Al registrar la casa de un pedófilo ya condenado, la policía descubrió listas manuscritas con más de 36,000 nombres de niños, así como códigos que parecen indicar cómo abusó de ellos.Scott Cornfield, teniente de la policía de San José, describió a Dean Arthur Schwartzmiller, quien se encuentra en una cárcel de California, como "uno de los pedófilos más activos que hayamos visto''.La policía habló públicamente del caso por primera vez el pasado jueves, en parte para urgir a otras víctimas a presentarse. El escalofriante listado secreto fue hallado el mes pasado en la casa de Schwartzmiller, de 63 años de edad.''Si un décimo de esta cantidad es cierta, se trata de cientos de víctimas en varios estados. La razón por la cual queremos informar al mundo acerca de esto es que creemos que él ha estado envuelto en abusos infantiles en varios países'', declaró Cornfield.Las listas están escritas en intrincada letra cursiva en 1,360 páginas, en siete cuadernos de espirales multicolores, según la policía. Los encabezamientos de las listas incluyen ''Niños rubios'', ''Niños bonitos'' y 'Niños que dicen "no'', indicó Cornfield.Lisa Thornburg, quien vive dos puertas más allá de Schwartzmiller, afirmó que ella había abrigado sospechas por meses, desde que sus hijos de 9 y 6 años de edad vinieron a casa con golosinas que Schwartzmiller compró para ellos en un camión de helados.''Después de eso, les dije que podían pasar en bicicleta por su casa, pero que no entraran nunca'', declaró Thornburg. "¿Cuáles son las probabilidades de que dos personas así vivan en la manzana de uno ?''La casa estilo rancho de Schwartzmiller, de estuco color crema, se encuentra a 10 minutos de camino de al menos dos escuelas primarias. La puerta del frente se hallaba cubierta de notas de desalojo del casero el pasado jueves. Unas persianas a medio cerrar revelaron una oficina casera por cuyo piso yacían en desorden alambres eléctricos, manuales de computadora, impresoras, sobres de cartas y una botella de tequila.Las autoridades arrestaron también al compañero de casa de Schwartzmiller, otro pedófilo condenado, a quien se buscaba por violar su libertad bajo palabra en Oregón. Fred Everts fue acusado de abuso infantil en San José.Schwartzmiller se hallaba detenido sin derecho a fianza bajo una acusación de asalto sexual con agravantes contra un niño y seis acusaciones de conducta sexual indecorosa con un niño (cada una de estas acusaciones comprende múltiples víctimas). Fue arrestado en el estado de Washington el mes pasado y enviado a San José el 7 de junio.Un mensaje dejado a su abogado defensor no había sido devuelto el pasado jueves.Las autoridades afirman que al parecer Schwartzmiller se ganaba la confianza de las víctimas y sus padres trabajando como contratista de renovación de viviendas. La policía de San José intervino luego que él se ganó la amistad de al menos dos niños en la ciudad con regalos, los invitó a su casa con la promesa de películas y juegos de video y abusó de ellos.Al parecer Schwartzmiller no se registró como delincuente sexual, de modo que su historia no aparecía en las bases de datos de la ''Ley de Megan'' en California o en otros estados, según las autoridades.''Es tan chocante para mí como para ustedes'', declaró el sargento Tom Sims, supervisor de la división de explotación de niños de la policía. "Nunca he visto nada semejante''.Aunque la policía dijo que Schwartzmiller parece haber pasado la mayor parte de los últimos 30 años en California, él había sido arrestado a causa de acusaciones de abuso infantil en Nueva York, Arkansas y Washington. Asimismo, él estuvo en la cárcel en Idaho por abuso infantil a fines de la década de 1970 y es buscado en Oregón por una acusación de asalto sexual a un menor.En la década de 1980, cuando se hallaba viviendo en Brasil, fue extraditado a Idaho para regresar a la cárcel, dijo Cornfield. La policía cree que puede haber dejado víctimas en Brasil y México.




