La empresa de acueducto de Bogotá, invertirá 6 millones dólares en tapas de alcantarillas
La empresa de acueducto y alcantarillado de la capital colombiana invertirá unos 6 millones de dólares para cambiar las tapas metálicas de alcantarillas y desagûes por piezas de cemento y así evitar las pérdidas por robos
La empresa de acueducto y alcantarillado de la capital colombiana invertirá unos 6 millones de dólares para cambiar las tapas metálicas de alcantarillas y desagûes por piezas de cemento y así evitar las pérdidas por robos. El programa prevé la reposición de miles de tapas robadas por bandas y el cambio de las actuales de hierro por otras elaboradas en hormigón, informó un portavoz de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB). Precisó que el robo de tapas -unas 5.000 al año-, le ocasiona a la compañía bogotana pérdidas por 15.000 millones de pesos (cerca de 6 millones de dólares), una suma similar a la que se invertirá. "La EAAB sustituirá las tapas redondas y rectangulares que son las que continuamente son objeto de vandalismo por otras que no están en hechas en material reciclable como el hierro, y que pesan hasta una tonelada, lo que obliga a instalarlas con una grúa", indicó la fuente. La meta es instalar este año unas 5.000 tapas redondas y 3.000 tapas rectangulares de rejillas de desagûe en una primera fase de un plan de diez años para la reposición total de las 112.000 tapas redondas y otras tantas rectangulares que hay en la ciudad. Esto sin contar que en las calles y andenes de la capital colombiana también hay numerosas tapas de las empresas de teléfonos y energía que también se roban. El portavoz de la EAAB indicó que la cifra de pérdidas no incluye el costo de las demandas presentadas contra la empresa por los propietarios de vehículos o personas que caen en los huecos y sufren accidentes por falta de tapas. Explicó que "se pensaba que este era un problema de vandalismo nacional, pero supimos que muchas capitales están sufriendo el mismo problema", que es impulsado por "un movimiento internacional de compra de chatarra por el alza de precio del hierro". Citó entre las capitales que sufren problemas similares a Buenos Aires y Pekín. Las tapas metálicas y también las cajas de los contadores y registros de agua son robadas en Bogotá y otras ciudades colombianas por bandas que venden el material para reciclarlo en talleres de fundición e incluso sustraen a veces trozos de verjas a pedazos en casas y parques. Las bandas también saqueaban hace años las cabinas telefónicas para revender los componentes, antes de que se instalaran teléfonos de material más resistente o en sitios más seguros, recordaron las fuentes.




