ACNUR alerta sobre la crítica situación de los desplazados en la frontera entre Colombia y Ecuador
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) lanzó una nueva alerta sobre la situación en Colombia, relacionada esta vez con el "deterioro de la situación humanitaria" en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) lanzó una nueva alerta sobre la situación en Colombia, relacionada esta vez con el "deterioro de la situación humanitaria" en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador. Representantes de la agencia humanitaria dijeron que en los tres últimos meses 1.000 personas han sido forzadas a huir de sus hogares como resultado de los combates entre los grupos armados que operan en esa zona. De esos desplazados, al menos 400 no han recibido hasta ahora ningún tipo de ayuda, declaró un portavoz del ACNUR en Ginebra. Sostuvo que aunque la cifra de un millar de personas desplazadas en tres meses pueda parecer reducida "en medio de la crisis humanitaria que se vive en toda Colombia", dicha situación es muy inquietante por tratarse de una región relativamente poco poblada, sobre todo por minorías étnicas. "Según una evaluación que hemos realizado junto con la Diócesis de Tumaco, el control del área todavía está en disputa, lo que aumenta las posibilidades de que se registren nuevos desplazamientos forzados de civiles inocentes", señaló el portavoz Ron Redmond. La vulnerabilidad de la población está agravada por la falta de servicios esenciales de salud, educación y vivienda, lo que hace de Nariño, región fronteriza con Ecuador, "una de las más pobres de Colombia". Según el ACNUR, la escasez de ayuda humanitaria en favor de la población afectada se explica en parte por la falta de recursos que afrontan varias organizaciones no gubernamentales (ONG), pero también se debe a la inseguridad y las dificultades para el acceso a los centros poblados. En el 2004 más de 2.600 personas se vieron forzadas a huir de esa misma zona como resultado de las hostilidades y de ellos sólo la mitad recibió en algún momento ayuda humanitaria. Según los reportes recibidos por ACNUR de su personal en Colombia, en los últimos cinco meses los enfrentamientos armados se han intensificado. Oficialmente hay más de un millón de desplazados registrados en el país andino, pero el Gobierno de Bogotá ha admitido recientemente que en realidad hay más de 2 millones.




