Cinco carros bomba dejan 17 muertos y decenas de heridos
La insurgencia volvió a atacar en Irak, donde cinco coches bomba dejaron al menos 17 muertos y más de 40 heridos, mientras miles de militares siguen adelante con su ofensiva contra los rebeldes en el llamado "triángulo de la muerte"
La insurgencia volvió a atacar en Irak, donde cinco coches bomba dejaron al menos 17 muertos y más de 40 heridos, mientras miles de militares siguen adelante con su ofensiva contra los rebeldes en el llamado "triángulo de la muerte". Además, la televisión local "Al Sharquiya" informó de la muerte de siete iraquíes en un bombardeo aéreo estadounidense de varias viviendas en la localidad occidental de Rawa, cerca de Al Qaim, fronteriza con Siria. La cadena mostró imágenes de lo que afirmó que son las ruinas de tres viviendas y una fábrica de cemento destruidas por el ataque, sin dar a conocer más detalles del bombardeo que no ha sido confirmado por el Ejército norteamericano. Las informaciones sobre el ataque estadounidense coincidieron con los nuevos atentados con coches bomba, tres de los cuales se registraron en la localidad de Hueya, a 190 kilómetros al norte de Bagdad, y tuvieron como blancos tres puestos de control de las fuerzas de seguridad. Según fuentes policiales, las tres explosiones ocurrieron esta mañana de forma casi simultánea en diferentes áreas de Hueya, en la carretera entre Kirkuk y Tikrit, y dejaron 14 muertos y 26 heridos, algunos de ellos soldados iraquíes. Un cuarto ataque con coche bomba se produjo poco después cerca de una base militar iraquí-estadounidense en la zona de Dabsi, en las proximidades de Hueya, y causó la muerte de al menos tres personas, dijeron fuentes de la seguridad. "Los cadáveres y los heridos han sido trasladados a hospitales en Hueya y Kirkuk", confirmaron fuentes hospitalarias que no descartaron que el número de víctimas mortales aumente debido al grave estado de algunos heridos. En Bagdad, al menos 19 personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, cuando un quinto vehículo cargado con explosivos estalló al paso de una patrulla de la policía iraquí en el barrio de Al Shula, en el noroeste de la capital. Según las fuentes, al menos dos de los heridos son policías que participan en la amplia ofensiva lanzada el pasado 22 de mayo por las fuerzas de seguridad iraquíes contra supuestos feudos de la insurgencia en Bagdad y sus alrededores. Esta operación, en la que participan 40.000 soldados y policías, se ha extendido en los últimos dos días para incluir localidades situadas en el llamado "triángulo de la muerte", como Latifiya, Mahmudiya y Madaen. Un total de 887 presuntos rebeldes han sido detenidos y 38 escondites de armas y munición han sido descubiertos desde el inicio de dicha ofensiva, una de las mayores contra la insurgencia en la zona, según anunció hoy el portavoz del Gobierno iraquí, Laiz Kuba. "La campaña continuará. Estamos decididos a acabar con el terrorismo", reiteró Kuba en una conferencia de prensa en Bagdad, durante la cual recordó que en los últimos tres días la situación se ha calmado relativamente en la capital. La ofensiva iraquí fue lanzada después de que durante el pasado mes de mayo más de 700 personas perdieran la vida en numerosos ataques con coches bomba y otros artefactos explosivos en todo el país, especialmente en Bagdad. La violencia aumentó sobre todo después de la formación, el pasado 28 de abril, del nuevo Gobierno iraquí, el primero electo en cinco décadas en Irak, encabezado por el primer ministro chií Ibrahim al Yafari. Por otro lado, el Ejército estadounidense anunció hoy que uno de sus soldados murió ayer por la explosión de una bomba al paso del vehículo en el que viajaba cerca de Faluya, al oeste de Bagdad, y que un marine falleció por las graves heridas sufridas en un ataque similar el pasado domingo en la misma zona.




