Liberados 450 niños esclavos de los 60 millones que hay en India
La liberación de cerca de 450 niños esclavizados en fábricas de Bombay pone de manifiesto la magnitud de este problema en la India, un país en el que más de 60 millones de menores trabajan a tiempo completo
La liberación de cerca de 450 niños esclavizados en fábricas de Bombay pone de manifiesto la magnitud de este problema en la India, un país en el que más de 60 millones de menores trabajan a tiempo completo. La Policía de Bombay, en la costa occidental india, llevó a cabo hoy una operación en más de doscientos pequeños negocios del centro de la ciudad, en los que detuvieron a 44 patrones y rescataron a 446 niños explotados. La mayoría de los menores, de entre 6 y 14 años de edad, eran obligados a trabajar en condiciones inhumanas entre 10 y 15 horas al día en pequeñas empresas de bordado, cuero y alimentación, a cambio de salarios míseros, y muchos de ellos eran también torturados por sus patrones. El presidente de la Organización No Gubernamental (ONG) "Marcha Global Contra el Trabajo Infantil" en la India, Kailash Satyarti, dijo hoy a EFE estar "muy contento por la liberación de estos pequeños", aunque se lamentó de que "este tipo de operaciones, desgraciadamente no son muy frecuentes". La Organización Internacional de Trabajo (OIT), calcula que en el mundo hay 250 millones de niños de entre 5 y 17 años que trabajan. El Ministerio de Trabajo de la India cifra en 11,3 millones los casos de explotación infantil en el país para el año 1991 pero, según Satyarti, en la actualidad "al menos 60 millones de menores de 14 años trabajan a tiempo completo en la India y, de ellos, un 20 por ciento lo hacen en lo que llamamos 'esclavitud moderna' o trabajos forzados". El setenta por ciento de estos niños trabajan en el sector agrícola, mientras que el resto se dedican a la minería, la producción de ladrillos, elaboración de alfombras y textiles, bordados, trabajo doméstico o en restaurantes callejeros. "El trabajo infantil está en todas partes en la India", según Satyarti, que recuerda que "la esclavitud no es un fenómeno de la época medieval, ocurre en el mundo moderno y en la India es una realidad que afecta a millones de personas". El presidente de la Marcha Global Contra la Explotación Infantil en la India añadió que "en la mayoría de ocasiones a los niños esclavos no se les permite abandonar en ningún momento las fábricas o tiendas, donde trabajan hasta 15 horas al día durante los 365 días del año". La legislación india prohíbe los trabajos forzados, de niños y adultos, pero sólo limita el trabajo infantil para los menores de 14 años y únicamente en los oficios considerados "peligrosos", como la minería o la construcción. En el resto de empleos, los niños de cualquier edad pueden trabajar, pero solo entre cuatro y seis horas al día, dependiendo de la tarea que realicen, y los empleados están obligados a proporcionarles al menos dos horas de educación al día, algo que casi nunca ocurre. "El Gobierno no hace lo suficiente para evitar la explotación infantil, pero además muchas veces la Policía y empleados públicos están asociados con los patrones de estos niños, a los que pagan para que no intervengan", afirma Satyarti. Según Satyarti, la solución del problema radica en la universalización de la educación en el país, "cuando se cumpla la obligatoriedad de la enseñanza primaria gratuita, los niños tendrán que ir al colegio y sólo podrán trabajar a tiempo parcial". Para él, la explotación infantil acentúa el problema del desempleo ya que los patrones prefieren contratar a niños, que trabajan más horas y a los que pueden pagar menos salarios, antes que a adultos. En la mayoría de ocasiones los padres de los niños explotados no tienen trabajo y sus hijos son la única fuente de ingresos en el hogar. Pese al escaso interés de las instituciones por solucionar esta cuestión, Satyarti cree que la situación mejorará ya que, según el, la población india cada vez es más consciente de sus derechos y de la importancia de la educación, que empiezan a ver como una forma de obtener justicia social. Para él "esta es una buena señal", que hace que mantenga la esperanza de que "en el futuro ningún Gobierno podrá ignorar la demanda del pueblo de recibir educación, y entonces los niños tendrán que ir a la escuela y el trabajo infantil será erradicado".




