Al menos 15 muertos y decenas de heridos después de un ataque a santuario en Pakistán
El atentado tuvo lugar sobre las 11:20 hora local, cuando miles de fieles estaban en el santuario de Bari Imam Shah, situado en el pueblo de Nurpur Shah, a las afueras de Islamabad, donde este viernes finalizaba el festival de cinco días de duración con motivo del aniversario de ese santo
Al menos 15 personas resultaron muertas y decenas más heridas al estallar, una potente bomba en un santuario musulmán en la capital de Pakistán. El atentado tuvo lugar sobre las 11:20 hora local, cuando miles de fieles estaban en el santuario de Bari Imam Shah, situado en el pueblo de Nurpur Shah, a las afueras de Islamabad, donde este viernes finalizaba el festival de cinco días de duración con motivo del aniversario de ese santo. El ministro de Información de Pakistán, Sheikh Rashid Ahmed, afirmó que habían muerto al menos 15 personas en el ataque, que causó heridas a otra treintena. Dos de los heridos están en estado grave", afirmó Ahmed, al tiempo que condenaba con dureza la acción terrorista e indicaba que no cree que "esté relacionado con un enfrentamiento entre las comunidades chií y suní". Sin embargo, varios testigos dijeron a EFE que el número de muertos es de al menos 35 y el de heridos de más de 150, mientras que el jefe del Grupo de Gestión de Crisis del Gobierno paquistaní, general Javeed Cheema, afirmó que son por lo menos 18 los fallecidos. El atentado ha causado el caos en el lugar, al que acudieron varias ambulancias además de efectivos de la Policía y los bomberos, que acordonaron la zona, en la que los equipos de rescate tratan de ayudar a los heridos y recuperar los cadáveres, lo que dificulta conocer con exactitud el número de víctimas. El secretario de Interior, Syed Kamal Shah, dijo que "hay muchísimos heridos", y agregó que "estamos tratando de normalizar la situación". Las autoridades sospechan de que se trata de un ataque suicida, según han declarado varios testigos, aunque no se descarta la hipótesis de que la bomba fuese introducida en el santuario y posteriormente detonada a distancia. Hasta el momento, ningún grupo se ha responsabilizado del atentado. El conocido santuario de Bari Imam Shah es reclamado por la comunidad chií, minoritaria en Pakistán, así como por la suní, que lo ha gestionado durante las últimas dos décadas. Sin embargo, el lugar es frecuentado por fieles de ambas comunidades, especialmente en días festivos como éste. El guardia de seguridad del santuario junto con otras dos personas resultaron muertas en un tiroteo en este lugar el pasado mes de febrero, cuando varios hombres abrieron fuego contra un grupo que celebraba una ceremonia funeraria. Aunque la violencia entre la comunidad chií y la suní es algo habitual en Pakistán, la mayoría de incidentes de tipo religioso tienen lugar en el sur y en el oeste del país, especialmente en las provincias de Baluchistán y Sind que han sido escenario de los atentados más graves ocurridos en los últimos años, pero son poco frecuentes en la capital. Muchos de estos han sido ataques indiscriminados de grupos terroristas suníes contra la comunidad chií, que representa una quinta parte de los 145 millones de habitantes de Pakistán. Miles de personas, la mayor parte chiíes, han muerto en la última década debido a la violencia religiosa en Pakistán. El pasado mes de marzo, la tensión entre las distintas comunidades musulmanas provocó la muerte de medio centenar de chiíes en un ataque contra el santuario de Pir Rajial Shah, unos 300 kilómetros al sur de Qûeta, la capital de Baluchistán.




