Bailarinas cincuentonas vuelven a escenario por un segundo aire
Un grupo de bailarinas mayores de cincuenta años han retornado en México a los escenarios en busca de pasados éxitos con el ciclo "Veinte años después", que comienza este sábado e incluye varios montajes para mostrar que su carrera no concluye con la madurez
Un grupo de bailarinas mayores de cincuenta años han retornado en México a los escenarios en busca de pasados éxitos con el ciclo "Veinte años después", que comienza este sábado e incluye varios montajes para mostrar que su carrera no concluye con la madurez.La argentina Mirta Blonstein, de 60 años, la chilena Carmen Aros, de 59, y las mexicanas Isabel Beteta, de 50, y Leticia Alvarado, de 46, indicaron que estos montajes buscan desmitificar la idea de que la vida de una bailarina termina con la madurez.Las cuatro distintas propuestas escénicas que se presentan desde hoy en un teatro de la capital mexicana nacieron como un reconocimiento al valor que demuestran los bailarines y coreógrafos a lo largo de su carrera."Entrar a la madurez es una etapa muy difícil, primero debes lidiar con los cambios hormonales, después con las modificaciones que hay en tu historia personal. Por ejemplo, los hijos crecen, el marido para 'recuperar' su virilidad busca la compañía de una mujer joven, en fin, se dan muchos cambios y ninguno es fácil", dijo Mirta Blonstein.La coreógrafa que estrena la obra "Cincuenta y pico", recordó que siempre fue una mujer muy ágil pero con los años fue un duro desafío aceptar la decadencia física."La danza requiere de un cuerpo estético, jamás tuve vientre y con los años fue imposible impedir que naciera, como mujer es muy difícil aceptarlo, como bailarina fue peor. En esta etapa de aceptación tuve que pasar por un largo periodo de duelo", añadió Blonstein.En este ciclo inédito de danza contemporánea se presenta también la obra "Frida, un infierno milagroso", un monólogo bailado basado en la vida y obra de la artista, y otras tituladas "Insomnio" y "Los recuerdos del ayer".




