Con versión del "Stábat Mater" rinden homenaje a víctimas de atentado 11-M en España y de Argentina
La Joven Orquesta Nacional de España estrenó en Cuenca una nueva versión del "Stabat Mater" en la que su compositora, Pilar Jurado, rindió homenaje a las madres que perdieron a algún hijo en la masacre de Madrid del 11-M y a las de la argentina Plaza de Mayo.
La Joven Orquesta Nacional de España estrenó en Cuenca una nueva versión del "Stabat Mater" en la que su compositora, Pilar Jurado, rindió homenaje a las madres que perdieron a algún hijo en la masacre de Madrid del 11-M y a las de la argentina Plaza de Mayo.Dirigida por el italiano Riccardo Frizza, esta "Stábat Mater" para soprano, mezzosoprano y orquesta, se hizo eco hoy, en el concierto de la "XLIV Semana de Música Religiosa" de Cuenca, del sufrimiento de estas mujeres a través de textos de las Madres de la Plaza de Mayo y de frases que la española Pilar Manjón, portavoz de las víctimas del 11-M, pronunció ante la Comisión Parlamentaria que investigó los atentados de Madrid.La obra es una nueva lectura del "Stábat Mater", himno medieval a la Madre Dolorosa que se canta tradicionalmente en Semana Santa y cuyo original es atribuido a Jacopone da Todi, un monje-poeta franciscano del siglo XIII, que habla del dolor de la Virgen cuando vela a su hijo al pie de la cruz.Pilar Jurado, que interpretó su propia composición en su faceta de soprano, dijo antes del concierto que recibió el encargo de componer expresamente un "Stábat Mater" para la Semana de Música Religiosa. Jurado indicó que tenía claro que no podía utilizar el texto en latín del "Stábat Mater" sin más, porque no podía decir mucho hoy en día y que, por lo tanto, la parte de contenido que necesitaba la obra se la tenía que dar algo que a ella de conmoviera realmente.Este motivo lo encontró en los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que se habían producido hacía poco tiempo y que le hicieron pensar "que ahí había muchas madres dolorosas".También se acordó de las Madres de la Plaza de Mayo de Argentina y le pareció que hay tantas madres dolorosas, que una obra que debería estar cargada de espiritualidad tenía que estar dedicada a todas las madres que sufren.La compositora se mostró muy satisfecha del resultado, porque "hacer hablar a toda una orquesta es algo muy complejo y muy difícil" y "solamente lo podía haber hecho de una forma tan excepcional y sobre todo con la entrega con la que lo ha hecho" una formación como la Joven Orquesta Nacional de España.




