Insurgencia iraquí asesina a periodista y secuestra a un alto funcionario. Violentos combates en Bagdad
Hombres armados asesinaron hoy en Basora a un periodista iraquí de la televisión Al-Hurra, promovida por EEUU, y secuestraron a un funcionario en Bagdad, poco después de que fuera anunciada la captura de dos "relevantes" miembros de la insurgencia
Hombres armados asesinaron hoy en Basora a un periodista iraquí de la televisión Al-Hurra, promovida por EEUU, y secuestraron a un funcionario en Bagdad, poco después de que fuera anunciada la captura de dos "relevantes" miembros de la insurgencia. Fuentes policiales relataron que el reportero Abdul Husein Jazal, enviado de la citada emisora, fue acribillado cuando salía de su domicilio del distrito de Mokal, al sur de Basora, en compañía de uno de sus hijos, también muerto a balazos. Casi al mismo tiempo, fue secuestrado en Bagdad, a punta de pistola, un alto de funcionario del Ministerio de Interior. Según la fuente, el coronel Riyad Katei Aliwi, empleado en el Departamento de Operaciones, circulaba en su vehículo por una carretera del sur de Bagdad cuando fue asaltado por los insurgentes. Escasas horas antes de que se conocieran los nuevos ataques, el Gobierno interino iraquí había anunciado la captura de dos presuntos miembros "relevantes" de la insurgencia, uno vinculado a los mercenarios árabes y otro a la familia del derrocado Sadam Husein. Saar al-Naqib, portavoz gubernamental, explicó que fuerzas especiales de la Policía iraquí arrestaron el pasado 24 de enero a Emad Mohamed al-Gaizi, de 41 años, durante una "operación de Seguridad" lanzada en un área del sur de Bagdad. El Ministerio de Interior considera que Al-Gaizi, conocido como "Abu Walid", es un elemento "muy importante" dentro de la estructura de la "Organización de la Yihad en Irak", el grupo que lidera el islamista radical Abu Musab al-Zarqaui, considerado el eslabón de la red Al Qaeda en territorio iraquí. El portavoz informó, asimismo, de la captura de Bashir Mollar al-Tikriti durante una operación similar llevada a cabo el 13 de enero en el denominado "triángulo suní", corazón de la insurgencia en Irak. En las fichas de policiales, Mollar al-Tikriti, familia del derrocado dictador, está fichado como supuesto encargado de hacer llegar a los grupos insurgentes el dinero necesario para cometer atentados. Además, el Gobierno interino recordó este miércoles que se ofrece una recompensa de un millón de dólares a cualquiera que proporcione información que ayude a capturar a Mohamed Yunis al-Ahmed, pretendido líder del "Nuevo Comando del Partido Baaz". Las fuerzas iraquíes creen que Yunis al-Ahmad se halla escondido en Damasco, desde donde supuestamente ayuda a organizar a la insurgencia con el envío de fondos y el reclutamiento de mercenarios. Los grupos de insurgencia, que han intensificado su campaña de terror, han asesinado en los últimos meses a cientos de personas en Irak. El ministro de Interior iraquí, Falah al-Naqib, ha reconocido que gran parte de esta insurgencia la forman leales al depuesto presidente Sadam Husein, apoyados por un núcleo de mercenarios llegados del extranjero. Según sus cifras, de los foráneos arrestados en Irak en relación con actos de terrorismo, la mayoría -casi un treinta por ciento- proceden de Sudán, aunque también muchos son saudíes y egipcios. Al-Naqib también reveló, en un rueda de prensa ofrecida anoche en Riad, que han sido detenidos en territorio iraquí 18 miembros del pro iraní grupo chiíta libanés Hizbulá, a los que se ha acusado de terrorismo. El ministro, al que cita hoy la prensa árabe internacional, subrayó, asimismo, que "uno de los principales problemas" de Irak es Irán "y sus seguidores iraquíes". El grupo chiíta libanés Hizbulá, incluido por EEUU en su listado de organizaciones terroristas, lideró la resistencia contra la prolongada ocupación israelí del sur del Líbano. Las tropas judías se retiraron en mayo de 2000, tras 22 años en territorio libanés, acusadas por las acciones de la Resistencia Islámica, brazo armado de Hizbulá. Esta es la primera vez que se acusa directamente a Hizbulá de estar implicado en la ola de terrorismo que sacude Irak desde que las tropas estadounidenses invadieran el país en marzo de 2003. Irak y EEUU acusan a Siria e Irán de permitir e incluso animar la entrada ilegal de islamistas extranjeros en Irak a través de sus fronteras. "El problema con Siria se puede solucionar a través del diálogo", aseguró anoche Al-Naqib. Tropas de EEUU combaten con insurgentes en el centro de Bagdad Grupos de hombres armados y tropas de EEUU entablaron hoy, miércoles, un prolongado e intenso tiroteo en la calle Haifa, corazón de la insurgencia en Bagdad, informaron varios testigos. La escaramuza se originó en el distrito de Rahmaniya, al final de la citada calle Haifa, en el centro de la capital, y rápidamente se extendió hacia el vecino barrio de Jarj, agregaron las fuentes. Los testigos no pudieron dar noticia de posibles víctimas, ya que los accesos a la zona fueron sellados por carros de combate estadounidenses, secundados por vehículos de las fuerzas de seguridad iraquíes. Además, varios helicópteros artillados sobrevolaron la calles Haifa y sus alrededores, que colindan con la denominada "zona verde", el recinto amurallado tras el que se encuentran las embajadas de EEUU y el Reino Unido.




