Brasil despide su carnaval
El carnaval de Brasil sigue vivo hoy, Miércoles de Ceniza, en la ciudad de Salvador, donde millares de personas amanecieron en las calles bailando detrás de camiones en marcha mientras el resto del país despierta a la realidad
El carnaval de Brasil sigue vivo hoy, Miércoles de Ceniza, en la ciudad de Salvador, donde millares de personas amanecieron en las calles bailando detrás de camiones en marcha mientras el resto del país despierta a la realidad. Las fiestas del Rey Momo, que hechizan a casi todos los rincones de este vasto país, dan sus últimos estertores desde la noche del martes con comparsas grandes y pequeñas en las principales ciudades como Río de Janeiro, Sao Paulo, Recife y Olinda. Pero Salvador, la capital del estado de Bahía, se ufana de mantener el alma y el cuerpo encendidos hasta bien entrado el miércoles. Esta vez la fiesta callejera ha soportado hasta un temporal que obligó a mover templetes y andamios armados frente a la playa. Las dueños de la fiesta se han dicho determinados a seguir con la diversión "con lluvia o con sol" hasta que el cuerpo aguante. Conocidos músicos como Carlinhos Brown, Daniella Mercury e Ivette Zangallo y decenas de otros menos populares han mantenido durante cuatro días viva esta fiesta callejera que reúne a dos millones de personas, que bailan a ritmo frenético. En Río de Janeiro, tras los desfiles de la elite de las escuelas de samba que terminaron el martes, los ansiosos seguidores de estas organizaciones radicadas en comunidades pobres de la ciudad esperan el veredicto del jurado para conocer la campeona de este año. El resultado será conocido hoy a mediodía y encenderá de nuevo la fiesta entre los miles de seguidores de la escuela ganadora. Las favoritas son Unidos de Tijuca, Beija Flor y Salgueiro, que en sus desfiles desplegaron nuevas propuestas musicales, coreográficas y de escenografía que electrizaron el sambódromo, la avenida del centro de Río donde son escenificados estos espectáculos, que son el clímax del carnaval brasileño. Este año salió a relucir la tradicional relación de algunas escuelas de samba con supuestos mafiosos de Río de Janeiro y Sao Paulo que les aportan fondos. Un diputado del Congreso Nacional ya pidió investigar tres escuelas que en sus desfiles escenificaron sentidos homenajes a supuestos mafiosos vinculados a juegos ilegales y que cayeron asesinados el año pasado. Entre las señaladas ha sido incluida "Imperio Casa Verde", la escuela campeona de los desfiles de Sao Paulo. El diputado Antonio Biscaia acusó a esas escuelas de "apología del delito", ya que presentaron a personas condenadas por la justicia como gente "de bien, aceptados por la sociedad". Ajenos a esos detalles, miles de seguidores de los desfiles, cariocas y turistas, colmaron el sambódromo. Sólo entre lunes y martes 500 personas recibieron atención médica por problemas con exceso de alcohol, hipertensión o traumatismos. Los peores incidentes fueron varios asaltos a turistas extranjeros y brasileños. Un joven adolescente que huía tras robar a dos estadounidenses murió al caer y golpearse contra la acera, según la policía. En la ciudad paulista de Osasco, las autoridades debieron poner punto final a la fiesta antes de tiempo después de que millares de personas sobrepasaron la capacidad del sambódromo local y se enfrascaron en una batalla campal contra las fuerzas del orden. Los parranderos frustrados armaron barricadas, incendiaron neumáticos, dañaron nueve coches patrulla policiales y varios teléfonos públicos. Sólo fueron dispersados con la llegada de refuerzos policiales y con bombas lacrimógenas. Pero la mitad de los brasileños prefiere pasar el asueto en playas y montañas, por lo que la vuelta de millones de personas a las ciudades mantiene en guardia a las autoridades. Las estadísticas parciales de la Policía Federal daban cuenta de 1.511 accidentes de tráfico en todo el país, con 100 muertes y casi 1.000 heridos sólo hasta el martes, cuando no había comenzado el regreso a las ciudades. Minas Gerais, Río de Janeiro, Sao Paulo, Santa Caterina y Río Grande do Sul son los estados con más accidentes. En las colmadas playas de Río de Janeiro, hasta la mañana del martes más de 1.600 bañistas habían sido socorridos por los socorristas, aunque al menos tres personas murieron ahogadas y otras tres fueron dadas por desaparecidas.




