Intensas nevadas paralizan carreteras y ciudades de Rusia
El mayor atasco del país se produjo en la región de Rostov en la carretera federal Moscú-Don, donde varios miles de vehículos, principalmente camiones, quedaron atrapados por la nieve, algunos desde hace tres días
Las intensas nevadas de los últimos días han paralizado ciudades y carreteras, en algunas de las cuales se han formado atascos kilométricos, pese a ser Rusia un país habituado a los avatares invernales. El mayor atasco del país se produjo en la región de Rostov en la carretera federal Moscú-Don, donde varios miles de vehículos, principalmente camiones, quedaron atrapados por la nieve, algunos desde hace tres días. "Hemos lanzado allí todos nuestros recursos y confiamos en que el tráfico se reanudará en las próximas horas", dijo hoy un portavoz del Ministerio de Transporte de Rusia. En los trabajos de limpieza de la carretera, donde en algunos lugares la nieve alcanza una altura de metro y medio, participa maquinaria pesada de la división de carros de combate destacada en la localidad de Boguchar. Según la agencia Interfax, entre los vehículos atrapados por la nieve se encuentran dos autocares con un total de 60 pasajeros a bordo, que salieron de Dombái, un centro de esquí alpino del Cáucaso Norte, el pasado 29 de enero. En la región de Vorónezh, más al norte, se formó un atasco de cerca de 13 kilómetros porque la policía de tránsito prohibió anoche el paso de vehículos hacia Rostov, debido a que en algunos tramos la carretera quedó totalmente cubierta por la nieve. Los pronósticos meteorológicos señalan que la situación no mejorará en los próximos días, pues en el sur del país se esperan intensas nevadas y temperaturas de varios grados bajo cero. La televisión rusa mostró hoy imágenes de Sochi, balneario ruso a orillas del mar Negro, cubierto por una espesa capa de nieve, fenómeno muy poco frecuente en esas latitudes rusas. La profusión con que ha caído el elemento blanco en las últimas 72 horas obligó a cerrar anoche la carretera federal entre San Petersburgo y Múrmansk, en el noroeste de Rusia, donde más de 60 vehículos habían quedado atrapados por la nieve. El tráfico fue reanudado sólo esta mañana, después de casi doce horas de trabajo ininterrumpido de máquinas quitanieves. En el extremo oriente de Rusia la situación no difiere de la que se vive en el sur del país: las cantidad de precipitaciones en los últimos días ha sobrepasado con creces los niveles habituales para esta época del año. La isla de Sajalín y la región de Primorie se encuentran prácticamente atenazadas por la nieve, que ha obligado a cerrar los aeropuertos locales. Las clases fueron suspendidas en todas las escuelas de Petrovpávlovsk-Kamchatski, capital de la región de Kamchatka, en la península del mismo nombre bañada por el océano Pacífico. Imágenes difundidas hoy por el canal de televisión estatal Rossía mostraban que en cruces de calles en Petrovpávlovsk-Kamchatski la nieve acumulada alcanzaba prácticamente la altura de las luces de los semáforos de peatones. En Moscú, las nevadas han puesto en jaque a los servicios de limpieza vial del Ayuntamiento, que pese a haber sacado a las calles de la capital a más de 14.000 vehículos, entre quitanieves y volquetes, no dan abasto para retirar la nieve. Un automovilista se quejaba hoy en declaraciones a la televisión estatal de que ayer se tardó siete horas en llegar desde el centro de la capital rusa al aeropuerto de Domodiédovo, trayecto en el que habitualmente invierte poco más de una hora. El director del Centro de Meteorología de Moscú, Alexéi Liájov, afirmó hoy que la capital rusa vive uno de los cinco inviernos "más cálidos y con más nieve" en los 130 años que se realizan observaciones meteorológicas. Para fines de esta semana se espera que las temperaturas caigan en Moscú hasta los 25 grados bajo cero, pero con la ventaja de que cesarán las nevadas.




