Suníes insisten en que boicotearán elecciones si se celebran el 30 enero
Los suníes de Irak insisten en boicotear las elecciones si se celebran el 30 de enero y citan como principal motivo de su postura la creciente violencia que hoy mismo dejó al menos una veintena de muertos, incluidos cinco soldados de EEUU
Bagdad - Los suníes de Irak insisten en boicotear las elecciones si se celebran el 30 de enero y citan como principal motivo de su postura la creciente violencia que hoy mismo dejó al menos una veintena de muertos, incluidos cinco soldados de EEUU. La exigencia suní de postergar los comicios fue repetida hoy durante una reunión de más de un millar de políticos y religiosos de esa comunidad en Bagdad, donde también pidieron un calendario para la salida de las tropas extranjeras del país, y que se adopten medidas para garantizar la limpieza de los comicios. La conferencia fue celebrada en la mezquita "Um Al Qura", sede de la Comisión de Ulemas, la más prestigiosa institución suní, cuyos dictámenes son respetados hasta cierto punto por la insurgencia, activa sobre todo en el llamado "triángulo suní". "La reunión advirtió que la convocatoria de la elecciones en las actuales circunstancias complicadas, difíciles y espinosas marginará a un importante sector del pueblo (los suníes) y puede llevar a divisiones" entre las diferentes etnias iraquíes, dice la nota. Asimismo, exigió una campaña para concienciar a los iraquíes sobre las elecciones, e instó a que las fuerzas iraquíes y de EEUU eviten ataques masivos contra las ciudades del país -como ocurrió el pasado noviembre en Faluya-, y que todos los detenidos sean puestos en libertad. La conferencia es vista como la respuesta de los suníes a una declaración hecha ayer, lunes, en El Cairo por el ministro de Defensa iraquí, Hazem Shalan, en la que insinuaba la posibilidad de aplazar los comicios si los suníes aceptan participar en ellas. El Partido Islámico Iraquí (PII), el principal grupo político suní, elogió como "muy positiva" la declaración de Shalan, a quien calificó de "un hombre que sabe bien hasta qué punto está deteriorada la situación de seguridad en Irak". "Si responden a nuestras peticiones seremos los primeros en participar", dijo Ziyad al Ani, destacado miembro de la Oficina Política del PII, partido que anunció hace una semana su retirada del proceso electoral debido a la negativa del Gobierno a postergar la votación durante seis meses. Al Ani criticó el hecho de que "muchos iraquíes, especialmente en las zonas suníes, no saben hasta el momento cómo será la papeleta de voto", así como "la inexistencia de un mecanismo eficaz para garantizar la limpieza de la votación". Los suníes, que representan el 20 por ciento de la población, se encuentran aislados desde la caída del régimen de Sadam Husein, en abril de 2003, y temen que esta situación continúe si los comicios se celebren el 30 de enero. En estas circunstancias la mayoritaria comunidad chií espera obtener la mayoría de los 275 escaños del Parlamento, cuyos diputados deberán elaborar la Constitución permanente del país. El ministro de Exteriores iraquí, Hoshiar Zebari, reiteró que las elecciones tendrán lugar a tiempo, como también quiere Estados Unidos, pese a las exigencias suníes y la violencia que reina en todo Irak, incluido Bagdad. Hoy mismo, una decena de personas, ocho de ellas miembros de la Guardia Nacional murieron en un nuevo atentado con coche bomba en la capital, donde también fue asesinado a tiros el gobernador de Bagdad, Ali al-Haidri. También cinco soldados estadounidenses perdieron la vida en diferentes ataques en la capital iraquí, en la ciudad de Balad y en la provincia de Al Anbar, esta última es el principal feudo de la insurgencia. Además, tres efectivos de la Guardia Nacional fallecieron en un ataque de grupos armados contra un cuartel de ese cuerpo de seguridad en un área situada al norte de Bagdad.




