La afición colombiana subió la temperatura en Yokohama
La afición colombiana se encargó de darle color y calor al gélido Estadio de Yokohama durante la disputa de la Copa Intercontinental entre el Once Caldas y el Oporto
Yokohama.--- La afición colombiana se encargó de darle color y calor al gélido Estadio de Yokohama durante la disputa de la Copa Intercontinental entre el Once Caldas y el Oporto. La "barra" del campeón de América fue la primera en presentarse en el estadio que albergó la última final de la Copa del Mundo y como si fueran estrellas de fútbol posaron ante las cámaras de numerosos aficionados japoneses. Unas trescientas personas viajaron desde Colombia siguiendo a su "equipo del alma", tal y como reza el lema del club, mientras que el otro grueso de la afición, compuesta por otros tantos aficionados, lo compuso la colonia colombiana en el archipiélago. Para Fernando, casado con una japonesa e instalado en Japón desde hace tres años, la llegada del Once Caldas supuso toda una "alegría" dado que es "algo casi insólito que venga un equipo colombiano". "Estamos muy felices", afirmaba otro colombiano afincado en Japón, Diego Ibagón, mientras respondía a las innumerables peticiones de los japoneses para fotografiarse junto a él y su enorme bandera tricolor. No fue una buena noche para los "reventas", dado que un tercio de las entradas se quedaron en las taquillas. No se vendieron 27.000 de las 72.000 que hubieran llenado el estadio. El intenso frío se vio acentuado por la imagen desoladora de algunas zonas de la gradas, habituadas a llenarse hasta la bandera en este tipo de citas. La afición colombiana fue la gran animadora de la noche, ante el tono discreto de la hinchada portuguesa. "Se vive, se siente, Colombia está presente", corearon una y otra vez, acompañados por el sonido de bombos y tambores. La vigésimo quinta Copa Intercontinental coincidió con la final de la Liga japonesa que disputaron la víspera, Yokohama Marinos y Urawa Reds. La campaña de los organizadores subrayando que es la última Intercontinental, bajo el formato de único partido, y que era el duelo que dirimiría la supremacía del fútbol entre Europa y América, no caló lo suficiente. Numerosos aficionados nipones prefirieron por lo tanto ver el partido en casa, transmitido por Nihon TV en dual, japonés y español con la señal captada de Cadena Caracol. Según los organizadores, el partido se retransmitió en directo a 145 países. Uno de los momentos curiosos del partido se produjo con el pitido final, al término de la prórroga. El balón de juego le cayó a uno de los aficionados japoneses en la grada y éste lo celebró quedándoselo. Pero diez minutos después, dos agentes de policía se presentaron ante el infractor y le arrebataron el esférico, sin que impusiera resistencia.




