Boca y River sometidos a pruebas de fuego en la duodécima jornada
Boca Juniors y River Plate, que están en el ojo de la tormenta por sus tropiezos en las dos últimas jornadas que los han bajado del liderato del torneo Apertura del fútbol argentino, afrontarán pruebas de fuego este fin de semana ante Argentinos Juniors y San Lorenzo, respectivamente.
Buenos Aires.--- Boca Juniors y River Plate, que están en el ojo de la tormenta por sus tropiezos en las dos últimas jornadas que los han bajado del liderato del torneo Apertura del fútbol argentino, afrontarán pruebas de fuego este fin de semana ante Argentinos Juniors y San Lorenzo, respectivamente.Uno de los líderes, Vélez Sarsfield, jugará mañana, viernes, en Mar del Plata el partido adelantado de la duodécima jornada frenteal insolvente Huracán de Tres Arroyos, mientras el Newell´s Old Boys, que comparte el primer puesto, recibirá el domingo al incómodo Quilmes.El equipo boquense, que no contará con su estrella Carlos Tevez, a quien el entrenador Miguel Brindisi le ha concedido una semana de descanso, visitará al Argentinos Juniors, que suma cuatro partidos sin derrotas.Los altibajos del Boca Juniors, que en los últimos dos partidos sólo obtuvo un punto y que no pudo ganar las últimas tres veces que jugó fuera de casa, han complicado a Brindisi, silbado e insultado por los aficionados tras el partido que igualó su equipo con el Banfield (1-1), el miércoles en "La Bombonera".La situación de Brindisi es delicada por el hecho de ser el sucesor de Carlos Bianchi, el entrenador más exitoso en la historia del fútbol argentino que, tras ganar con el Boca nueve torneos, dimitió en julio pasado y condicionó la estabilidad de quien llegara detrás de él.Una de las particularidades de este torneo es que los dos equipos más poderosos de Argentina no han encontrado una línea de juego, lo cual ha convertido al River Plate en un volcán en erupción tras las dos derrotas que sufrió en los últimos días, después de haberse mantenido invicto durante nueve jornadas.El técnico Leonardo Astrada ha ensayado varios cambios en la alineación pero el equipo, tal como le ocurre al Boca, carece de solidez creativa, de juego colectivo, comete errores defensivos que paga caro y está pendiente de que alguna individualidad apague el fuego.En el Boca Juniors, el reincorporado Martín Palermo ha conseguido bastante porque no son pocos los seis goles que marcó hasta ahora, pero la fatiga por la acumulación de encuentros jugados este año le ha quitado dinámica y efectividad a Tevez, que no crea ni realiza como lo hizo recientemente en la selección ni en el primer semestre en su equipo.Pero en el River el apagón es general y el equipo lo siente en la endeblez de su defensa, los límites físicos y los que impone la soledad de Marcelo Gallardo en la elaboración ofensiva y en el escaso capital futbolístico con que cuentan el chileno Marcelo Salas y el paraguayo Nelson Cuevas para lograr réditos en el área adversaria.Tras la derrota contra Almagro, Astrada arremetió contra los jugadores con duras declaraciones, pero después de perder ante Lanús los ponderó para evitar que se agravara una tensa situación interna que tiene al técnico contra las cuerdas y a los futbolistas desorientados.El Newell´s Old Boys aprovechó la ocasión y, con su victoria ante el Racing, alcanzó al Vélez en el primer puesto, que defenderá el domingo ante el Quilmes, un equipo caracterizado por complicar a rivales encumbrados con un sistema de juego que suele bloquear las estrategias ofensivas de sus adversarios y someterlos con jugadas diseñadas en la pizarra del vestuario.También se mezcló en el lote de vanguardia el Estudiantes, que está segundo junto con el Boca Juniors y que el domingo recibirá en su estadio de la ciudad de La Plata al Lanús, que todavía celebra su victoria del miércoles frente al River que le ha llevado al sexto puesto.




