Dan primeros pasos para eliminación de productos químicos tóxico
Gobiernos y organismos donantes se reunieron en Ginebra con el sector privado para establecer los primeros pasos concretos para la eliminación de los bifenilos ploriclorados (PCB), uno de los productos químicos más tóxicos utilizados principalmente en equipos eléctricos y plásticos.
Ginebra.--- Gobiernos y organismos donantes se reunieron en Ginebra con el sector privado para establecer los primeros pasos concretos para la eliminación de los bifenilos ploriclorados (PCB), uno de los productos químicos más tóxicos utilizados principalmente en equipos eléctricos y plásticos.La reunión se produjo menos de un mes después de que la Convención de Estocolmo, que establece la eliminación de los contaminantes orgánicos persistentes, entrara en vigor.El instrumento internacional ha sido ratificado hasta ahora por 65 países y firmado por 165.En esta etapa, el rol del sector privado se considera esencial debido a que éste cuenta con el conocimiento y la tecnología necesaria para eliminar uno de los contaminantes más esparcidos en el aire, el agua, la tierra y los alimentos, y que además es fácilmente absorbido por el tejido adiposo de los seres humanos y los animales.Por su parte, los gobiernos y los organismos internacionales están llamados a financiar esa tarea, particularmente en los países en desarrollo que carecen de los recursos para hacerlo solos.Al respecto, un responsable del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, Laurent Granier, dijo hoy que la eliminación de PCB requerirá "varios miles de millones de dólares".La falta de precisión sobre las inversiones necesarias se debe a que "no se sabe exactamente la cantidad de equipos a nivel mundial que contienen PCB".Por ahora, el Fondo cuenta con 250 millones de dólares para la eliminación de contaminantes orgánicos persistentes en general, incluidos los contenidos en pesticidas y PCB.Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), varias cientos de miles de toneladas han sido producidas en el mundo desde 1929, con un volumen anual cercano a las 60.000 toneladas.Pese a que su producción ha sido prohibida, los PCB representan un peligro para la salud de las personas y el medio ambiente debido a que subsisten en numerosos equipos eléctricos todavía en servicio y que deberán ser reemplazados hasta el año 2025.Según investigaciones del PNUMA, se encuentra PCB diseminado en el campo, particularmente a lo largo de las líneas de transmisión eléctrica."Sería imposible pensar en un reemplazo inmediato de estos equipos por razones económicas y prácticas en los países en desarrollo", comentó Granier, quien agregó que para hacerlo posible se utilizará financiación internacional.Sobre la posibilidad de que países que aún no han ratificado la Convención de Estocolmo puedan seguir produciendo PCB, Granier sostuvo que "actualmente no existe un mercado internacional para esos productos".Sin embargo, admitió que la preocupación es que esos productos puedan eventualmente producirse para los mercados locales.




