Maradona, tras ganar el mejor partido de su vida, vuelve a Cuba
El ex futbolista argentino Diego Maradona, tras lograr el permiso judicial para salir de su país, volverá a Cuba para seguir su tratamiento contra la adicción a las drogas que le han colocado más de una vez al borde de la muerte.
La Habana.--- El ex futbolista argentino Diego Maradona, tras lograr el permiso judicial para salir de su país, volverá a Cuba para seguir su tratamiento contra la adicción a las drogas que le han colocado más de una vez al borde de la muerte."Maradona ganó el mejor partido de su vida al lograr que lo autorizaran los jueces a viajar a La Habana para continuar su lucha contra las drogas", comentó hoy a Efe un aficionado capitalino."Siento una gran pena por él pues es para mí el mejor futbolista de todos los tiempos y merece que la vida le dé una nueva o quizá última oportunidad de curación", añadió el seguidor.Una gran expectación existe en Cuba por el regreso del "Pibe", que estará acompañado por Ana, una de sus hermanas, y por su médico personal, Alfredo Cahe, dijeron fuentes oficiales en La Habana.El "Pelusa" tiene previsto salir este mediodía de Buenos Aires hacia Panamá en un vuelo de Copa. Luego tomará otro avión hacia La Habana, a donde se prevé que llegue poco antes de la medianoche de hoy, según informaciones procedentes del país austral.Nada más llegar, el argentino, que sufrió una recaída el pasado sábado con un cuadro febril con complicación pulmonar, será ingresado en el Centro de Salud Mental (CENSAM), unos 15 kilómetros al oeste de la capital, donde ya se han creado todas las condiciones para recibirle.Pero el ex capitán de la selección argentina tendrá que adaptarse al régimen de "comunidad terapéutica cerrada" que ofrece la institución médica, dependiente del Ministerio del Interior cubano, que le daría pocas libertades en bien de su recuperación.Maradona salió de la isla en abril pasado cuando estaba hospitalizado aún en el Centro Internacional de Salud "La Pradera", en las afueras de la capital, y donde tenía un régimen ambulatorio, que le permitía entrar y salir con frecuencia, practicar golf de manera asidua en un exclusivo club habanero y hacer cierta vida nocturna.Ahora el ex jugador del Boca Juniors tendrá que someterse al internamiento de 70 días que establece el Censam y que le cuesta a los extranjeros 11.200 dólares.Sin embargo, Maradona ha declarado recientemente que a él le bastaría con una estancia de 45 días para resolver su situación, planteamiento éste que choca con el régimen médico de la clínica cubana.No obstante, en esta ocasión tanto la justicia argentina como la familia de Maradona seguirán estrechamente el tratamiento y los informes de los especialistas cubanos.La institución se encuentra en una zona considerada "de alta seguridad", por su proximidad a las residencias del presidente Fidel Castro y de su hermano menor, Raúl Castro, ministro de Defensa.Altas autoridades cubanas han dado públicamente su apoyo al astro del país suramericano y han hecho votos por su pronta y total restablecimiento.Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), expresó a Efe su deseo de que el ex futbolista argentino pueda recuperarse por completo de su adicción a las drogas."Creo que todo lo que se pueda hacer por ayudarlo es algo que los cubanos y todo el mundo debería hacer", dijo."Me parece que es una situación (la de Maradona) muy triste, dramática y dolorosa. Ojalá pueda recobrase plenamente", indicó Alarcón en breves declaraciones a Efe.El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, dijo hace poco que su país la daba la bienvenida a Maradona. "Nos sentimos honrados de poder ayudarlo y estamos seguros que él (Maradona) saldrá adelante", señaló."El cariño que sienten por Maradona los argentinos es similar al que sentimos los cubanos y los latinoamericanos", añadió el ministro cubano de Exteriores."Le expresamos nuestra admiración y creo que él quiere a nuestro país, confía en nuestros médicos y recibirá todo nuestro apoyo", apostilló Felipe Pérez Roque.Maradona llegó a Cuba el 18 de enero del año 2000 procedente de Montevideo, Uruguay, tras sufrir una grave afección cardíaca por su adición a la cocaína.El 4 de enero había sido ingresado en una clínica de Punta del Este con un cuadro de hipertensión y arritmia ventricular producido por el consumo excesivo de cocaína, y fue ingresado inmediatamente en "La Pradera".




