Integración social mejor arma contra suicidios en Latinoamérica
La problemática del suicidio afecta a todos los países de América Latina y la integración social es la mejor forma para combatirlo, coincidieron varios expertos durante un seminario regional celebrado en Uruguay.
Montevideo.--- La problemática del suicidio afecta a todos los países de América Latina y la integración social es la mejor forma para combatirlo, coincidieron varios expertos durante un seminario regional celebrado en Uruguay.En el Primer Encuentro Internacional para la Prevención del Suicidio, clausurado el sábado en Montevideo, participaron expertos de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Francia, México y Uruguay.Los problemas de suicido "afectan en mayor o menor medida a toda América Latina", dijo a EFE Elsa Wolfberg, presidenta honoraria del capítulo de psiquiatría preventiva de la Asociación de Psiquiatras Argentinos.Frente a esta realidad, "se hace imprescindible sumar el esfuerzo de las autoridades con el de las organizaciones no gubernamentales, que tienen mucho por hacer en verdaderos programas de defensa de la vida y lucha contra el suicidio", agregó.Uruguay tiene la cifra de suicidios más altas de Latinoamérica, con una tasa de 21,7 por cada 100.000 habitantes, seguido de Cuba con 18,5 por cada 100.000 personas."Colombia y Venezuela también tienen cifras altas, aunque un poco mejores", agregó la psiquiatra y psicoanalista, y destacó que en muchos casos a las estadísticas oficiales se les debe sumar "casos de accidentes que en realidad disfrazan suicidios".Argentina tiene un índice relativamente bajo de suicidios, de 6,4 cada 100.000 personas, pero en algunas zonas los número se disparan, destacó la experta.Según recientes estudios, comentados durante el seminario , en varias provincias del sur argentino, entre ellas Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa, las cifras de suicidios trepan al 16 por cada 100.000 habitantes.En esas zonas los casos de suicidios son casi el triple en comparación con el resto de Argentina."Son cifras verdaderamente escalofriantes, y más alarmantes aún porque la mayoría son jóvenes de entre 15 y 24 años", destacó Wolfberg, que además es docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA).En la ciudad de San Martín de los Andes, en la provincia de Río Negro, "cada semana hay dos intentos de suicidios, y cada mes uno o dos ahorcados", agregó.Durante las deliberaciones hubo coincidencia entre los participantes en que el aislamiento, el corte de los vínculos sociales, sumado a la incertidumbre de futuro y la inseguridad socio-económica, son los factores que disparan las tendencias a la autodestrucción en todos los países de la región.En opinión de la argentina, las médicos y otros profesionales de la salud "deben perfeccionarse para saber captar los indicadores tempranos de las tendencias suicidas, entre los que se incluyen depresiones, retracciones, droga, alcohol, pero algunas veces otros menos visibles", señaló.Wolfberg destacó que en muchas ocasiones el incentivo al diálogo, con los profesy muchasveces abarca a todo el grupo social que lo rodea y que en alguna medida se siente responsable de lo ocurrido", destacó."La mejor forma de prevenir los suicidios es reflotar los vínculos de las personas deprimidas con la sociedad, y no perntes religiones y organizaciones vinculadas con la defensa de la vida.




