La exclusión social dificulta la salud de los latinoamericanos
La exclusión social y las hondas desigualdades que existen en América Latina dificultan los avances en el área de salud, coincidieron expertos de 58 países reunidos en la ciudad brasileña de Recife.
Recife.--- La exclusión social y las hondas desigualdades que existen en América Latina dificultan los avances en el área de salud, coincidieron expertos de 58 países reunidos en la ciudad brasileña de Recife."Es una realidad innegable que los pobres son los que mueren más temprano", declaró Ana María Arriagada, directora del Banco Mundial para el Desarrollo Humano en América Latina y el Caribe, sobre la situación en esas regiones.Arriagada fue una de las ponentes en la jornada inaugural del V Foro Eurolac, que se celebra desde 1999 y que entre hoy y el viernes próximo reunirá en Recife (noreste) a expertos en asuntos de salud de todo el mundo.El foro, de marcado carácter técnico, es organizado conjuntamente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).En su exposición, la directora del Banco Mundial usó como ejemplo datos oficiales del gobierno brasileño, según los cuales "los niños de las familias más pobres tienen tres veces más oportunidades de morir que los niños de las familias más ricas", una proporción que, según dijo, es "cuatro veces peor en Bolivia".Según coincidieron los asistentes, los altos niveles de exclusión social en América Latina y el Caribe hacen cada día más imposible el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, fijados por los líderes de 189 países en el año 2000.No obstante, en medio de esas sombras hay algunas luces, como el programa de combate al sida del Gobierno brasileño, destacado en la ponencia que presentó hoy el director del Banco Mundial en Brasil, Vinod Thomas."Brasil es un país que tiene mucho que compartir con el resto de América Latina", indicó en relación a ese programa, que ha permitido contener la epidemia de sida en el país y que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha recomendado un modelo que debe de ser imitado.A pesar del grave cuadro de la salud en América Latina, estudios presentados en la primera jornada del foro dan cuenta de algunas mejorías.Un trabajo realizado por expertos del Banco Mundial indica que, desde 1950 la expectativa de vida en la región ha pasado de 51 a 71 años, y que la tasa de mortalidad infantil cayó, desde 1980, de 37 a 25 por cada mil nacimientos.Sin embargo, el mismo informe señala que los abismos económicos entre las diferentes clases sociales excluyen a las mayorías de los adecuados servicios de salud, que los sectores públicos ya no pueden garantizar.El estudio constata que el 10 por ciento de los latinoamericanos más ricos acumulan el 48 por ciento de la renta total, mientras que los más pobres concentran menos del dos por ciento."El acceso a la salud, muchas veces, refleja esa distribución distorsionada de la renta. Los pobres y los grupos marginados, como las poblaciones indígenas, sufren mucho más con enfermedades que son fácilmente evitables en las clases más altas", dice el informe.




