Juan Pablo II invita a meditar sobre el pecado y la salvación
El Papa invitó hoy a los cristianos a meditar "sobre el mal y el pecado que oprime a la humanidad", pero también sobre la salvación, en vísperas del Triduo Pascual, que se abre mañana Jueves Santo y finaliza el Domingo de Resurrección.
Ciudad del Vaticano.--- El Papa invitó hoy a los cristianos a meditar "sobre el mal y el pecado que oprime a la humanidad", pero también sobre la salvación, en vísperas del Triduo Pascual, que se abre mañana Jueves Santo y finaliza el Domingo de Resurrección.Ante cerca de 10.000 personas que participaron en la audiencia general de los miércoles en la plaza de San Pedro, tras someterse a férreos controles de seguridad, Juan Pablo II dedicó su catequesis a glosar el sentido y la proyección de la Semana Santa.Con voz firme, pero en algunos momentos cansina, el anciano Pontífice repasó las celebraciones litúrgicas de los próximos días, desde la misa Crismal del jueves, al Vía Crucis del Viernes y el anuncio de la Resurrección de la medianoche del sábado.El Papa se prepara para participar en todas estos actos, así como en la solemne misa del Domingo de Pascua, durante la que impartirá la tradicional bendición "Urbi et Orbe" (a la ciudad de Roma y al mundo).Tras la síntesis de su catequesis en las distintas lenguas, Juan Pablo II saludó durante media hora a numerosas personas que asistieron a la audiencia y se fotografió sonriente con algunos grupos de jóvenes procedentes de diversos países.El ambiente tuvo un cariz netamente festivo en la Plaza de San Pedro, donde eran visible las medidas de seguridad adoptadas para los días de Semana Santa por las autoridades vaticanas e italianas, en plena alarma internacional sobre el terrorismo islamista.El Vaticano es uno de los puntos neurálgicos del plan de control de los llamados "objetivos sensibles", puesto en marcha por el ministerio del Interior de Italia con vistas a estas fechas, en las que Roma recibe a miles de turistas.También hay ya desplegada vigilancia especial, en algunos casos con policías de paisano, en las principales basílicas e iglesias romanas, entre ellas San Juan de Letrán y Santa María la Mayor, metas ineludibles del turismo religioso.Pese a todas estas medidas, extensibles a los edificios públicos y monumentos de Roma, fuentes vaticanas reiteraron que no existen amenazas especiales, como lo demuestra que el Papa volvió hoy a recorrer en coche descubierto la plaza de San Pedro para saludar de cerca a los asistentes a la audiencia general.




