La ´batalla´ entre G-14 y FIFA se dirime ya en los tribunales
Las ´batalla´ que enfrenta desde hace tiempo a los clubes más poderosos de Europa y a la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA) se dirime ya en los tribunales, donde menos le gusta al organismo que preside el suizo Joseph Blatter
Madrid.--- Las ´batalla´ que enfrenta desde hace tiempo a los clubes más poderosos de Europa y a la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA) se dirime ya en los tribunales, donde menos le gusta al organismo que preside el suizo Joseph Blatter.Fuentes oficiales confirmaron hoy en Zurich que el G-14, asociación que integran los 18 clubes más prestigiosos del fútbol europeo, ha presentado ante las autoridades de Competencia de Suiza una demanda contra la reglamentación de la FIFA porque considera "ilícito" un artículo que obliga a ceder a los jugadores cuando sean requeridos por las selecciones nacionales.Los integrantes del G-14 son Real Madrid, Bayern Múnich, Barcelona, Valencia, Milán, Borussia Dortmund, Oporto, Liverpool, Olympique de Marsella, PSV Eindhoven, Arsenal, Olympique de Lyon, Ajax, Inter de Milán, Juventus, Manchester United, París Saint-Germain y Bayer Leverkusen.Fuentes de la citada comisión del Gobierno suizo indicaron a EFE que han decidido "abrir una investigación preliminar para examinar la demanda", que se refiere a la falta de compensaciones a los clubes por la cesión de sus futbolistas.Blatter siempre se ha expresado rotundamente en contra de que los conflictos del fútbol se resuelvan en la justicia ordinaria. "¿Qué tiene que ver el fútbol con la Corte Europea?. El fútbol tiene su propia organización y sus propios tribunales", dijo hace unos meses tras conocer las intenciones del G-14, que finalmente ha decidido pedir amparo a los tribunales. No están dispuestos a seguir cediendo ´gratis´ a sus jugadores.La ´pelea´ comenzó hace mucho tiempo, porque los grandes clubes del fútbol europeo, muchos de ellos repletos de futbolistas suramericanos y africanos, están hartos de quedarse sin su concurso para citas importantes o, incluso, perderlos durante una larga temporada por culpa de lesiones que sufren cuando están con sus selecciones.Los clubes son los que pagan a los futbolistas, en muchos casos cantidades multimillonarias, y la FIFA y la Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA) no les compensan de ninguna manera.El G-14 ya se negó recientemente a participar en el futuro Mundialito que planea la FIFA para 2005.Karl-Heinz Rummenigge, vicepresidente del Bayern Múnich, señaló que "ningún club del G-14 participará en esa competición" y que la decisión "es definitiva", mientras que Jaime Ortí, presidente del Valencia, reconoció que supone "una medida de presión" para que sus reivindicaciones sean atendidas.Esta semana, el malestar de los clubes más prestigiosos del fútbol europeo volvió a reproducirse. Hubo partidos de selecciones en medio mundo y, por ejemplo, los mejores futbolistas argentinos y brasileños, la mayoría enrolados en equipos del Viejo Continente, tuvieron que viajar miles de kilómetros para jugar con sus respectivos equipos nacionales.Algunos jugadores, como el argentino Javier Saviola, del Barcelona, cruzó el Atlántico y no jugó un sólo minuto con su selección. El enfado del club español ha sido mayúsculo.El Inter de Milán evitó la posibilidad de que le sucediera lo mismo al negarse a ceder a tiempo a sus jugadores Javier Zanetti y Kily González para el partido Argentina-Ecuador, de las eliminatorias mundialistas, pero se arriesga a ser castigado por ello.La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ya solicitó oficialmente a la FIFA que sancione al club italiano. Está amparada por los estatutos del máximo organismo del fútbol mundial, ésos que el G-14 quiere modificar.Los clubes piden desde hace mucho tiempo a la FIFA que las fechas de las distintas competiciones no coincidan, pero Blatter les ha recordado que "es imposible coordinar un calendario" porque hay Ligas "que siguen teniendo veinte clubes o más".Esos argumentos no convencen al G-14, que no está dispuesto a ceder terreno en sus reivindicaciones.En un plazo de "tres a ocho meses", según informó la citada comisión del Gobierno suizo, se darán a conocer los resultados sobre la investigación preliminar abierta para examinar la demanda de los clubes. La FIFA, a buen seguro, debe estar preocupada.




