Arqueólogos polacos descubren pasado grecorromano en Libia
Un equipo de arqueólogos polacos ha descubierto valiosos fragmentos grecorromanos de las ruinas de la antigua ciudad de Ptolomais, en el pasado una de las más importantes del litoral libio del Mediterráneo.
Varsovia.--- Un equipo de arqueólogos polacos ha descubierto valiosos fragmentos grecorromanos de las ruinas de la antigua ciudad de Ptolomais, en el pasado una de las más importantes del litoral libio del Mediterráneo.La expedición dirigida por el profesor Tomasz Mikocki, de la Facultad de Arqueología de la Universidad de Varsovia, recibió en 2001 la autorización para cavar en las arenas de Libia, concretamente en la ciudad de Tolmata, antigua Ptolomais, capital de Cirenaica, urbe que crearon y habitaron griegos y romanos.Las palas desenterraron allí mosaicos que, según los expertos, proceden de los tiempos en que Ptolomais fue destruida -en el año 365 de nuestra era- por un terrible terremoto.Una primera exploración indicó que debajo de la arena había por lo menos 250 hectáreas de ruinas, es decir, una superficie tres veces y media más grande que la de Pompeya.Los arqueólogos, por falta de fondos, renunciaron a las excavaciones en el centro de la antigua Ptolomais, aunque se pensaba que allí estaban los restos de los principales monumentos.Optaron, porque era más barato, por la exploración de una colina que pudo servir en la antigûedad como mirador y en la que pudieron tener sus villas lujosas los patricios más ricos de la urbe.Resultó que los arqueólogos acertaron, porque hace unas semanas desenterraron las ruinas de una construcción suntuosa del siglo II de nuestra era, una villa de gran lujo.El primer hallazgo fueron los fragmentos de los mosaicos del piso de la planta alta que se derrumbó, seguramente, cuando la edificación fue destruida por el terremoto.Los fragmentos fueron tratados como piezas de un rompecabezas y los arqueólogos vieron como poco a poco reconstruían un mosaico que presentaba a Aquiles rodeado de sus amantes.Para evitar la destrucción del mosaico había que sacarlo de Libia y someterlo a un tratamiento especial en un laboratorio, operación que, para sorpresa de todos, fue autorizada por el Gobierno libio.El primer éxito animó a los arqueólogos, que siguieron excavando y encontraron, mucho mejor conservado, el mosaico que adornaba el piso de la planta baja.Los arqueólogos opinan que la villa fue abandonada por la escasez de agua, un fenómeno siempre en avance en las zona de Libia, donde en los tiempos de Ptolomais las tierras de cultivo se adentraban incluso 300 kilómetros en el interior del país, mientras que ahora ocupan en el litoral una franja de apenas varios cientos de metros.Cuando la villa quedó vacía, las arenas del desierto la invadieron y cubrieron el mosaico inferior de manera que, al derrumbarse la planta alta por culpa del citado seísmo, funcionaron como capa que amortiguó los golpes.Gracias a ello, al retirar todos los escombros de uno de los salones de la villa, los científicos descubrieron un extraordinario mosaico con el dios Dionisos como protagonista que, acompañado de su cortejo, avanza con una pose muy masculina hacia Ariana, que duerme desnuda.Se trata de un motivo típico para los comedores romanos, como lo era también el agujero que conducía desde ellos a la cisterna de agua privada.Los hallazgos descritos han llenado de entusiasmo a los arqueólogos, que planean buscar y desenterrar el ágora -plaza principal- de Ptolomais, ciudad fundada por navegantes y mercaderes griegos en los siglos VII-VI antes de Cristo.Tres siglos después, en el año 331, la Cirenaica se sometió voluntariamente a Alejandro Magno y en el año 96 antes de nuestra era pasó a formar parte del Imperio Romano.Ptolomais floreció en particular en el siglo II de nuestra era, cuando se transformó en capital de provincia de Cirenaica y sede episcopal.Padeció dos grandes terremotos, en los años 262 y 365, que la arruinaron, y empezó a sufrir una falta de agua cada vez más dramática que selló su hundimiento definitivo.Primero Bizancio y luego los árabes, que conquistaron la ciudad en el año 643, trataron de reconstruir su significación y potencia, pero no lo consiguieron.




