River-Boca juegan el partido del año
El choque River-Boca, la máxima cita del fútbol argentino, estará potenciado el domingo próximo por la necesidad boquense de defender su liderato en el torneo Apertura y la única alternativa que tiene su rival de poner a salvo su orgullo tras un época de pobres rendimientos y resultados.
Buenos Aires.--- El choque River-Boca, la máxima cita del fútbol argentino, estará potenciado el domingo próximo por la necesidad boquense de defender su liderato en el torneo Apertura y la única alternativa que tiene su rival de poner a salvo su orgullo tras un época de pobres rendimientos y resultados.El empate no sirve y sólo la victoria podrá mitigar la frustración de River y la creciente preocupación de Boca Juniors, cuya ventaja en la clasificación, respecto a los equipos que están dispuestos a disputarle el título de campeón, se redujo sensiblemente en los últimos tiempos.El equipo de Carlos Bianchi perdió cinco de los últimos seis puntos que disputó, no marcó goles en esas dos jornadas y sufrirá la baja de su mejor jugador, Carlos Tevez, con lo cual llega a este encuentro en estado de emergencia.Esta situación ha llenado de escollos lo que hasta hace 20 días parecía un camino despejado hacia el título de campeón, por lo cual resultará clave para los boquenses la prueba a la que será sometido el equipo en la casa de su histórico rival.Para el River, separado por nueve puntos del liderato, una victoria podría convertirse en un premio consuelo de significativo valor y en la descompresión de una situación que le agobia.Incluso, el triunfo volvería a encender algunas esperanzas a los riverplatenses, porque quedarían a seis o siete puntos del primer puesto cuando falten cinco jornadas por disputarse.Tevez sufrió una distensión de ligamentos de la rodilla izquierda en el encuentro que su equipo igualó a cero en su estadio ante el Independiente, el pasado fin de semana, y no pudo jugar en la segunda parte, en la que el Boca Juniors no encontró la forma de romper el cerco defensivo del conjunto de Avellaneda.En más de una ocasión se ha dicho este año que el Boca Juniors depende de Tevez, de su creatividad y oportunismo goleador, lo cual vuelve a ser materia de discusión y expectación en Argentina en los días previos del denominado "súper clásico" del fútbol local.A dos puntos de distancia de los boquenses se ha situado el San Lorenzo de Almagro, conjunto que ha salido a flote tras un pobre comienzo de torneo por la efectividad de su delantero Alberto Acosta, de 37 años, quien comparte la primera posición en la tabla de goleadores con Tevez, Fernando Cavenaghi (River) y Jorge Cervera (Banfield), con ocho tantos.San Lorenzo debe visitar el domingo al alicaído Colón que, tras perder en su estadio frente al Banfield por 0-2, se quedó sin entrenador por la dimisión de Edgardo Bauza.El Rosario Central, que venció por 1-0 al Quilmes, está tercero en la clasificación, a tres puntos del líder; un escalón más abajo comparten el cuarto puesto los quilmeños y Banfield e inmediatamente después se sitúa el Newell´s Old Boys, con lo cual los seis primeros equipos están separados por sólo cinco puntos en la tabla de posiciones.Lo que queda por delante en el torneo es singularmente atractivo, porque en seis jornadas estarán a prueba la resistencia y la solidez del Boca y las virtudes que han superado a los defectos en los casos de San Lorenzo y Rosario Central.También la entereza del Quilmes, ascendido este año a la división de oro tras once temporadas en la segunda, y el equilibrio de Newell´s Old Boys, que le quitó el invicto a Boca y tres días después empató con Chacarita Juniors.




