Una comisión especial investigará misterioso arranque de la Soyuz
Una comisión especial investigará el misterioso arranque de los motores de propulsión de la nave Soyuz TMA-2 poco antes de su partida hacia la Tierra desde la Estación Espacial Internacional (ISS).
Por Miguel BasCiudad de las Estrellas (Rusia).----Una comisión especial investigará el misterioso arranque de los motores de propulsión de la nave Soyuz TMA-2 poco antes de su partida hacia la Tierra desde la Estación Espacial Internacional (ISS).Así lo manifestaron hoy en la primera conferencia de prensa tras el regreso a la Tierra sus tripulantes: el ruso Yuri Malénchenko, el estadounidense Edward Lu y el español Pedro Duque.El imprevisto arranque de los motores provocó una inclinación de 25 grados de la ISS y el consumo de combustible tanto de la estación como de la nave para volverla a la posición correcta.Malénchenko indicó que "la conexión de los motores no tuvo serias consecuencias, pero hay que entender lo que ocurrió", y para ello se ha creado una comisión especial.Los astronautas ya fueron interrogados por sus instructores para aclarar los detalles de lo que ellos vieron en aquellos momentos y que "luego se puedan olvidar", explicó Duque.Los tres aseveraron que ninguno de ellos tenía que ver con el arranque ni sabían por qué se produjo."La tripulación de la nave no pulsó los botones ni impartió ordenes de conexión de propulsores antes del desenganche con la ISS", dijo el comandante de la nave Yuri Malénchenko.Añadió que "nadie de la tripulación vio como se conectaron los motores" ni sintió el arranque: "Para nosotros lo ocurrido es incomprensible", remarcó.Pedro Duque fue más preciso al describir lo ocurrido:"Todo ocurrió cuando estábamos en la estación. Al encender el panel, cuando debíamos controlar el estado de la nave, nos dimos cuenta de que algo había ocurrido", explicó.De inmediato, "informamos de ello a la Tierra y recibimos la orden de corregir la situación", dijo Duque.El astronauta español expresó la confianza de que lo ocurrido se aclarará gracias a la "caja negra", que graba todo lo que pasa a bordo de la nave.Aunque para ello habrá que esperar, pues el módulo en que regresaron a Tierra Duque, Lu y Malénchenko aún permanece en Kazajistán, cerrado y precintado, y no llegará a Moscú hasta el próximo lunes.Duque dijo que estaba seguro de que las principales conclusiones se efectuarán durante el análisis del vuelo, que dentro de unos días harán los astronautas junto con los dirigentes de la misión.Otras cuestiones que centraron la atención de la prensa fueron el estado del aire y el nivel de ruidos a bordo de la ISS.Los tres aseguraron que el aire "es muy bueno" y el fallo del analizador estadounidense, que provocó alarma en la Tierra, tiene poca importancia, ya que, según precisaron, "todos los equipos de la estación están doblados y aún hay otros de reserva"."El análisis del aire es permanente", precisó Malénchenko.Tanto él como Lu, que vivieron en la ISS durante 185 días, aseguraron por experiencia propia que "la atmósfera es buena" y la "sensación es siempre la de respirar aire fresco".También desmintieron que el nivel de ruido a bordo de la ISS sea excesivo y moleste a los habitantes de la estación.El astronauta norteamericano admitió que "hay ruido", pero precisó que es "igual que en cualquier avión de pasajeros, pero es normal, se puede hablar sin problemas"."Justo esta mañana he pasado los exámenes audiométricos y no he perdido casi nada", dijo Lu.Malénchenko añadió que las revisiones realizadas confirmaron que los tres siguen teniendo "buen oído", así que "el ruido en la estación no afecta para nada".En resumen, la ISS puede seguir acogiendo expediciones duraderas, aseveró, y para mantenerla en funcionamiento es suficiente la presencia permanente de dos personas, como lo hicieron él y Lu, dijo el astronauta ruso.Duque, por su parte, expresó la esperanza de volver a viajar a la ISS después de que se reanuden los vuelos de los transbordadores norteamericanos, suspendidos tras la tragedia del Columbia, que deben llevar al espacio el módulo europeo Columbus para acoplarlo a la estación.En cuanto a la posibilidad de que la actual misión lo "retrase" en la cola de aspirantes, dijo: "no creo que la experiencia de haber volado en aparatos norteamericanos y rusos sea un impedimento".




