Mujer apelará fallo impide usar embriones por oposición de pareja
Una mujer británica, que se ha quedado estéril a causa de un tratamiento de quimioterapia, apelará un fallo judicial que le impide utilizar embriones congelados para tener un hijo debido a la oposición de su pareja.
Londres.--- Una mujer británica, que se ha quedado estéril a causa de un tratamiento de quimioterapia, apelará un fallo judicial que le impide utilizar embriones congelados para tener un hijo debido a la oposición de su pareja.El Tribunal Superior de Londres rechazó recientemente el desafío de Natallie Evans, de 31 años, a la ley británica que establece que los embriones deben ser destruidos a menos que la pareja dé el mutuo consentimiento para almacenarlos.Evans anunció hoy que recurrirá esa decisión ante el Tribunal de Apelaciones pues, según argumenta, se encuentra ante la última oportunidad de tener un hijo, ya que recientemente fue tratada de un cáncer de ovario y la quimioterapia la ha dejado estéril.El fallo del Tribunal Superior de Londres afectó también a otra mujer, Lorraine Hadley, de 38 años, quien la semana pasada decidió abandonar la posibilidad de apelar.Evans se sometió a un tratamiento de fertilización in vitro y tiene seis embriones congelados, pero está actualmente separada y su ex compañero ha retirado la autorización para el uso de los embriones.La ley británica de Fertilización Humana y Embriología establece que los embriones deben ser destruidos a menos que ambas partes den el visto bueno para su almacenamiento y uso.Evans conoció a su ex pareja, Howard Johnston, en 1999 y vivieron juntos hasta el año pasado, cuando terminó la relación.Según Evans, Johnston no quería impedirle utilizar los embriones porque sabía lo importante que era para ella.Sin embargo, su ex compañero retiró recientemente la autorización para que fuese utilizado y reaccionó "aliviado" al dictamen del Tribunal Superior.El abogado de Natallie Evans, Muiris Lyons, indicó hoy que la mujer no puede hacer comentarios sobre las razones por las que apelará, pero que "está decidida y quiere hacer todo lo que esté en su mano para evitar que se destruyan los embriones y conservar su última opción de tener un hijo natural".Al dar a conocer el veredicto el 1 de octubre pasado, el juez Nicholas Wall expresó que este litigio "ha causado a las partes un gran dolor" pero que, "si la ley tiene que ser modificada, debe ser competencia del Parlamento y no de la justicia".




