Duque termina su aventura espacial con ganas de volver
"Me encuentro bien, aunque estoy un poco flojo de equilibrio", fueron las primeras palabras del astronauta español Pedro Duque al referir a la prensa sus impresiones sobre su última aventura espacial.
Ciudad de las Estrellas.--- "Me encuentro bien, aunque estoy un poco flojo de equilibrio", fueron las primeras palabras del astronauta español Pedro Duque al referir a la prensa sus impresiones sobre su última aventura espacial.Duque, quien regresó a la Tierra después de diez días de trabajo en el espacio, manifestó su admiración por la tecnología espacial rusa, "más antigua y más sencilla, pero con mucho más margen de seguridad".Los astronautas Pedro Duque, de España, Yuri Malénchenko, de Rusia, y Edward Lu, de EEUU, llegaron esta tarde a la Ciudad de las Estrellas procedentes de Kazajistán, donde aterrizó la cápsula Soyuz en la que retornaron desde la Estación Espacial Internacional (ISS).En la Ciudad de las Estrellas, los tres astronautas fueron sometidos a una revisión médica antes de comparecer durante unos minutos ante la prensa.Duque comentó su partida al espacio la semana pasada y dijo que el despegue en un cohete ruso, "va como sobre raíles, supersuave" y que lo único impresionante es "cómo han podido haberlo hecho para que así sea".El retorno es "bastante más brusco", pero "también más espectacular": por la pequeña ventanilla que tenía al lado, el astronauta español veía aparecer "las primeras chispas al entrar en la atmósfera y cómo se ennegrece el casco hasta que la ventanilla misma se tiñe de negro".Duque comentó el incidente ocurrido poco antes de separarse la Soyuz TMA-2 de la ISS, cuando se encendieron por error los motores de la cápsula, lo que produjo un pequeño viraje de la plataforma orbital.El arranque de los propulsores que causó la inclinación de la ISS es "uno de los enigmas que ocurren", dijo."Fue media hora antes" del desenganche e "incluso creo que no había nadie dentro" de la Soyuz, aseguró.Según el astronauta, los tripulantes se dieron cuenta al entrar a la nave de que había unos mandos conectados.Entonces, "me he puesto a mirar el archivo y comprobamos que habían funcionado los motores", explicó."Pero nosotros no hemos visto nada, así que habrá que ver la caja negra" para saber lo que ocurrió realmente, dijo el astronauta español.Entre sus mayores impresiones de esta aventura espacial, figura el sueño en el espacio, para él mucho más cómodo que en la Tierra, donde "la cama te está apretando"."En el espacio estás flotando, no existe fuerza que te estorbe ni moleste", recordó.Duque no puede decidir qué es más emocionante, el despegar de la tierra o el volver a pisarla."La sensación durante el despegue es increíble y también ha sido muy bonito aterrizar en medio de la estepa de Kazajistán. Yo hasta he insistido para que me dejaran estar un rato de pie junto al helicóptero", manifestó.Entre los "defectos" de la vida en la estación, donde hay condiciones para "vivir el tiempo que se quiera", está por ahora la comida en la que, según Pedro, se nota la ausencia de la cocina mediterránea, como la española o la italiana.Tras este su segundo vuelo al espacio, a Duque le sigue quedando el deseo de pasar allí más tiempo, en particular para poder estar menos ocupado y quizá para "tener un domingo libre", pero lo principal "para, por ejemplo, poder mirar por la ventana al pasar sobre España".En cuanto a los experimentos incluidos en la misión Cervantes que llevó a cabo, Duque dijo que "habrá que esperar a que destripen las cajas" donde están los resultados de las pruebas científicas y médicas. "Yo lo he hecho lo mejor que pude y confío en que haya salido bien", destacó.




