NASA explica envío de otra tripulación a estación orbital
La NASA, que tras la tragedia del Columbia está sometida a un estricto escrutinio, defendió hoy su decisión de enviar nuevos tripulantes a la Estación Alfa pese a las advertencias sobre el deterioro del ambiente en el puesto orbital.
Washington.---- La NASA, que tras la tragedia del Columbia está sometida a un estricto escrutinio, defendió hoy su decisión de enviar nuevos tripulantes a la Estación Alfa pese a las advertencias sobre el deterioro del ambiente en el puesto orbital.El portavoz de la agencia espacial estadounidense Robert Mirelson dijo que los ingenieros analizaron cuidadosamente toda la información antes de aprobar el envío de otra tripulación a la estación orbital, cuya construcción ya ha costado 30.000 millones de dólares.La octava tripulación de la Estación Espacial Internacional Alfa -que integran el estadounidense Mike Foale y el ruso Alexander Kareli- llegó el lunes pasado a la nave para reemplazar al ruso Yuri Malenchenko y el estadounidense Ed Lu, quienes han cumplido casi 180 días en órbita.El astronauta español Pedro Duque, que acompañó a Foale y Kareli, retornará a la Tierra junto con Lu y Malenchenko este fin de semana.El diario "The Washington Post" citó hoy documentos y entrevistas con funcionarios de la NASA según las cuales los científicos y médicos en esa agencia han advertido sobre un grave deterioro de equipos y del ambiente en Alfa."La decisión de la NASA de enviar dos nuevos tripulantes para la Estación Espacial Internacional el fin de semana se llevó a cabo a pesar de las firmes objeciones de científicos y médicos de nivel medio" en la agencia, indica el artículo.El diario agregó que el deterioro del equipo médico y de los aparatos que controlan la calidad del aire y el agua a bordo del laboratorio orbital "presentan crecientes riesgos de seguridad para los tripulantes" en la estación que construyen 16 países."Algunos expertos médicos y científicos de la NASA argumentaron que la estación espacial debería ser abandonada temporalmente", agrega el rotativo.La razón principal para esta recomendación es que, desde el desastre el 1 de febrero pasado que destruyó el transbordador espacial Columbia y mató a sus siete tripulantes, se ha hecho imposible reparar o reemplazar pronto aquellos equipos que fallen.Después de la catástrofe del Columbia, la NASA ha suspendido sus misiones de transbordador, y por ello Duque, Kaleri y Foale viajaron a Alfa en una nave rusa Soyuz lanzada desde Kazajastán, y el vuelo de retorno a la Tierra se hará en el mismo aparato.El director de la NASA, Sean O´Keefe dijo al Post que entiende que no hay peligro inmediato para los tripulantes, pero que las condiciones podrían deteriorarse en los próximos seis meses, forzando a que los tripulantes abandonen la nave.La construcción de Alfa comenzó en 1998 y hasta ahora el transporte de las partes y materiales y el ensamblaje ha requerido 16 vuelos de transbordadores espaciales estadounidenses, siete misiones de naves Soyuz rusas con tripulaciones, y 14 misiones de naves Proton y Progress rusas con suministros.Actualmente, Alfa pesa 188 toneladas, tiene 425 metros cúbicos de espacio habitable, y mide 44,5 metros de largo desde el módulo de laboratorio Destiny al Zvezda, y 27,5 metros de altura.Los 73 metros de ancho del puesto orbital incluyen 892 metros cuadrados de paneles de energía solar, y el programa de la estación espacial internacional emplea a 100.000 personas en varios países.Según Mirelson, los técnicos de la NASA consideraron las preocupaciones expresadas por algunos ingenieros acerca del equipo de purificación del aire, el suministro de agua y otros equipos que atienden la calidad de vida de los inquilinos de Alfa, y llegaron a la conclusión de que los tripulantes estarán seguros.Tanto la construcción como el mantenimiento y reparación de Alfa dependen de la reanudación de las misiones del transbordador.Desde 1998, los diferentes equipos de astronautas han completado más de 315 horas de excursión espacial en torno a Alfa, y 25 de las 51 excursiones se realizaron desde transbordadores estadounidenses para el acoplamiento de nuevas partes y el ajuste de aquellas que están dañadas.




