Reinserción de tubo a mujer en coma genera debate constitucional
La orden sin precedentes del gobernador de Florida, Jeb Bush, de conectar de nuevo a una mujer a una máquina que la mantuvo con vida durante 13 años, generó críticas por su supuesta inconstitucionalidad.
Miami (EEUU).--- La orden sin precedentes del gobernador de Florida, Jeb Bush, de conectar de nuevo a una mujer a una máquina que la mantuvo con vida durante 13 años, generó críticas por su supuesta inconstitucionalidad."Creo que es inconstitucional. Coloca al gobernador en capacidad de tomar decisiones que sólo son de la familia y viola la separación de poderes", dijo el congresista demócrata Dan Gelber."No se le pueden conceder poderes al gobernador para que pase por encima del poder judicial. Esto es una democracia, no una monarquía", agregó refiriéndose a la orden de reinsertar el tubo que alimentaba a Terri Schiavo, de 39 años, que fue retirado el pasado día 15 tras una orden judicial.Los padres de la mujer, Bob y Mary Schindler, y su marido, Michael Schiavo, han mantenido una batalla legal durante cuatro años en torno a la supuesta negativa de Terri, según su cónyuge, a ser mantenida con vida artificialmente.Mientras algunos críticos de la decisión del gobernador Bush argumentan que ésta se tomó por razones "emocionales y electorales", otros, como Laurence Tribe, de la Universidad de Harvard, dicen que viola un dictamen del Tribunal Supremo de EEUU.Según el académico, la determinación de Bush, hermano menor del presidente de EEUU, contraviene una decisión de ese tribunal de 1990 sobre un caso similar en el estado de Misisipi.Ese año el tribunal permitió la muerte de Nancy Cruzan, quien había pasado siete años recibiendo alimentación a través de un tubo, ya que habían "pruebas claras y convincentes de que eso era lo que la mujer quería".En el caso de Schiavo, su marido sostiene que éste siempre fue el deseo de su esposa y la mayoría de los médicos que han intervenido en los tribunales han afirmado que Terri está en estado vegetativo.George Felos, abogado de Michael Schiavo, informó que su cliente quedó "atónito, preocupado, enfadado y entristecido por el hecho de que los últimos deseos de su esposa se hayan convertido en un ping-pong político".Agregó que hoy el juez George Greer del Condado de Pinellas, en el oeste de Florida y donde se ventila el caso, le permitirá presentar una petición para un interdicto, que ayer fue rechazada por razones técnicas, a la orden del gobernador.Por su parte el gobernador Bush dijo en un comunicado que apreciaba la "acción extraordinaria" del Congreso de Florida, al permitirle, con la aprobación el martes de una ley especial para este caso, tomar la decisión de conectar a Terri a la máquina."Todas las decisiones sobre la vida y la muerte deben tomarse después de considerar con cuidado todos los hechos y condiciones", dijo Bush."Como a los millares de residentes de la Florida que han levantado sus voces en favor del derecho a la vida de Terri Schiavo, sus trágicas circunstancias me han conmovido", agregó.Los especialistas no dudan que ahora el caso llegará al Tribunal Supremo de Florida, que ha rechazado en dos ocasiones intervenir en el proceso, o al Supremo de EEUU.Durante los cuatro años de litigio, varios jueces han ratificado el dictamen del magistrado Greer, quien antes de decidir en el caso escuchó durante seis días la opinión de cinco médicos.Tres de ellos testificaron que Terri está en un permanente o persistente estado vegetativo y agregaron que los gestos y supuestas reacciones de la mujer son solamente actos reflejos.Los especialistas difirieron sobre el alcance de las lesiones cerebrales sufridas por Terri, pero coincidieron en que las pruebas realizadas mostraron un daño permanente severo.La mujer ha estado en estado vegetativo desde 1990, cuando sufrió un ataque al corazón a causa de una bajada de potasio en el organismo.




