Una especie de duelo España-Italia con Freire y Bettini
La prueba reina de los campeonatos del mundo, el fondo elite para profesionales, se ha convertido en un duelo entre las selecciones de España e Italia y que tienen como líderes naturales a Oscar Freire y Paolo Bettini respectivamente.
Hamilton (Canadá).--- La prueba reina de los campeonatos del mundo, el fondo elite para profesionales, se ha convertido en un duelo entre las selecciones de España e Italia y que tienen como líderes naturales a Oscar Freire y Paolo Bettini respectivamente.En la hora cero de la carrera la atención la centran esos dos bloques, pues según los entendidos, la totalidad del resto de sus rivales los dan como claros favoritos y esperan sacar tajada de ese reto al tener, a priori, más libertad de movimientos.El escenario del esperado combate es un circuito, prácticamente urbano, de la ciudad canadiense de Hamilton. Un trazado de 12,3 kilómetros al que tendrán que dar 21 vuelta para cubrir los 258,3 kilómetros programados y que se presentan más duros y selectivos de lo que parece en el perfil según varios de los contendientes.Ese recorrido está jalonado por numerosos toboganes, aunque la palma se la llevan un par de repechos de poco más de dos kilómetros y que están ubicados de forma estratégica. Uno al comienzo, el más suave y otro en la parte final que, por lo que se ha visto en pruebas anteriores, es mucho más duro y traicionero de lo que parece y más si el viento hace acto de presencia.En las otras carreras, juveniles, sub´23 y elite féminas los que primero han llegado a la cúspide se han llevado los laureles, pues desde la cima hay poco más de tres kilómetros en descenso, donde adelantar es muy complicado al ser una bajada muy técnica y con muchas curvas.La carrera esta previsto que comience a las nueve de la mañana y se calcula que concluya hacía las 15:30 hora canadiense (seis más en España); mientras que la media prevista girará en torno a los 40 kilómetros por hora.En la línea de salida, salvo retiradas de última hora, nada más y nada menos que 180 corredores repartidos en 36 países, aunque algunos de ellos lo hacen de manera simbólica al acudir con tan sólo un representante.De ese gran pelotón la totalidad de ellos acuden con la intención añadir su acreditación a la historia de la carrera y a la suya en particular, pues ser llamado para una cita tan importante como esta es todo un orgullo para corredores que suelen pasar inadvertidos durante la totalidad de su carrera al tener que trabajar para que se luzcan otros como va ocurrir en el conjunto nacional español donde el líder será el mencionado Freire y por si falla en la recámara estarán Alejandro Valverde e Igor Astarlo.Sin duda Freire es el hombre-mundial por excelencia en los últimos años y prueba de ello es que en los cuatro últimos ha subido al podio en tres, dos a por el oro (1999 y 2001) y en otro, en el 2000, a por el bronce; mientras que el pasado año un desgraciado percance a pocos metros de la línea de meta le impidió luchar por el podio.El mundial es la prueba a la que mejor sabe adaptarse Oscar Freire y para ello cuenta con el respaldo de un gran bloque que no escatima esfuerzos por intentar llevarlo en volandas hasta la parte final de la carrera. La selección española de ser una especie "totum revolutum", donde cada cual iba a su aire, ha pasado a ser todo un ejemplo para los demás, especialmente para los italianos, mucho más potentes individualmente, pero que no saben aunar las fuerzas para defender por una vez durante la temporada los colores nacionales y olvidarse de las firmas que les pagan durante todo el año.Esa disociación es otras de las ventajas con las que va a contar Freire y compañía, pues aunque el pasado año el triunfo fue para el italiano Mario Cipollini porque el desorden fue notable durante muchas fases de la carrera. Afortunadamente el circuito belga del autódromo de Zolder era un escenario que, con o sin ayuda, le iba de perlas a Cipollini.Un triunfo que parece ha dado tranquilidad a la selección italiana, pero son muchos los que tienen dudas de que los Ivan Basso, Casagrande, Di Luca o Frigo, líderes habitualmente en sus respectivos equipos, vayan a respetar los galones de Paolo Bettini, actual líder de la Copa del Mundo.Lo que está claro es que de esa esperada batalla entre italianos y españoles van a sacar tajada otros equipos con tradición ciclista y que cuentan en sus filas con grandes rodadores como es el caso de Alemania con Erik Zabel, corredor que ya dio un aviso hace unos días ganando la clásica París-Tours en la que participaron un buen número de rodadores que van a participar en el mundial.Junto a los alemanes, los que más posibilidades tienen de aprovechar ese marcaje entre Freire y Bettini, son Bélgica, Holanda, Rusia y Suiza, pues por primera vez en los últimos años han logrado reunir en sus filas a corredores de renombres y especialistas en pruebas de un día de larga distancia.Así un mundial que reúne todos los alicientes para presenciar una excelente jornada de ciclismo a poco que se lo propongan los artistas, los ciclistas, unido a la esperada guerra de tácticas y estrategias de los técnicos.




