Matsuura apremia a aclarar el futuro de la clonación reproductiva
El director general de la UNESCO, KoichiroMatsuura, cree que sobre la clonación humana reproductiva hay "malentendidos y fantasías" y el riesgo "de instrumentalizar la genética con fines dudosos", por lo que urge decidir si se prohíbe.
París.---- El director general de la UNESCO, KoichiroMatsuura, cree que sobre la clonación humana reproductiva hay "malentendidos y fantasías" y el riesgo "de instrumentalizar la genética con fines dudosos", por lo que urge decidir si se prohíbe.En vísperas de un debate al respecto, organizado por la División de Prospectiva de la UNESCO, Matsuura escribió en un artículo publicado hoy por el diario francés Le Figaro que la prohibición de la clonación reproductiva "se justifica desde todos los puntos de vista, médico, jurídico y moral".En cambio, frente a los retos de la bioética y la clonación terapéutica, "confrontamos un interrogante que sumerge sus raíces en el fondo cultural, filosófico y espiritual de las diversas comunidades humanas", añadió.Matsuura recordó que, desde 1997, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) preconiza la prohibición de la clonación humana reproductiva, y la ONU desde 1998.Hay "quienes proyectan en la clonación la realización de viejos mitos de inmortalidad o resurrección", basados en "malentendidos y fantasías", pero también hay algunos que tienen "el deseo de instrumentalizar la genética con fines dudosos", advirtió.Pero a la vez, Matsuura se pregunta por qué cuestionar el interés de la clonación terapéutica, "cuando todo el mundo piensa que las células madre procedentes de los embriones obtenidos gracias a una fecundación por transferencia de núcleo podrían revolucionar la medicina regeneradora"."Lo que está en juego aquí es el estatuto del embrión y es en este punto donde se enfrentan esperanzas y renuencias" y donde hay que saber si sería "legítimo" producir embriones para impedir luego que su desarrollo llegase a término.Existe también, destacó, el riesgo de que los embriones clonados terminen abasteciendo "futuros supermercados de órganos" y de que sean las mujeres pobres del planeta las que acaben facilitando "los innumerables óvulos necesarios".Estas cuestiones "sólo pueden resolverse con un estricto marco jurídico de las investigaciones sobre el embrión humano",a subrayó.Pero, si bien la perspectiva de generar réplicas de una persona es "un reto ético, cultural y político de primera importancia", hay que evitar "que las cuestiones pertinentes sean parasitadas por miedos y ficciones fantasmales", recalcó.Matsuura recordó, en este sentido, que las dos aplicaciones técnicas de la clonación humana tienen fines "completamente diferentes" y que la UNESCO prepara una declaración sobre los datos genéticos, pues su utilización, si no es regulada, "podría permitir discriminaciones de un nuevo tipo y abusos terroríficos de los derechos humanos".En este problema moral y científico, por primera vez "la ética puede adelantarse al desarrollo de las aplicaciones tecnológicas y orientarlo", aseguró Matsuura, quien recordó que "el Hombre no es un mamífero como los demás" y que "son la educación, la ciencia y la cultura las que hacen lo humano. No la clonación".




