Gemela guatemalteca sufre revés neurológico por culpa meningitis
María Teresa Quiej-Alvarez, unade las dos gemelas guatemaltecas que nacieron unidas por la cabeza y fueron separadas en una difícil operación, ha sufrido un revés neurológico debido a la meningitis que sufrió hace unos meses
Los Angeles (EEUU).--- María Teresa Quiej-Alvarez, unade las dos gemelas guatemaltecas que nacieron unidas por la cabeza y fueron separadas en una difícil operación, ha sufrido un revés neurológico debido a la meningitis que sufrió hace unos meses.Así lo ha confirmado el neurocirujano Jorge Lazareff, al frente del equipo médico que hizo posible una nueva vida para estas dos pequeñas tras una operación de 23 horas que el pasado agosto logró separarlas con éxito."Es el resultado de la meningitis que contrajo en Guatemala ocho meses más tarde de su separación y cuatro meses después de abandonar este centro", indicó en referencia a este revés en el desarrollo neurológico de la pequeña.Las "Mariitas", como ya se les conoce popularmente, se encuentran en la actualidad en Los Angeles, donde regresaron el pasado 22 de mayo para un chequeo previsto pero que fue adelantada ante los problemas presentados por ambas.En el caso de María de Jesús, la que mejor ha evolucionado desde su separación el pasado año, sólo se trataba de una fiebre, por lo que el pasado 7 de junio fue dada de alta del Centro de Pediatría Mattel de la Universidad de California.Actualmente la niña se encuentra con una familia asociada al grupo Healing the Children, que hizo posible su operación y cuidado, y espera a su hermana para regresar a su casa en Guatemala."María de Jesús está evolucionando muy bien y estamos muy contentos con su evolución neurológica", agregó Lazareff.Por el contrario, a su regreso a Los Angeles María Teresa tuvo que ser sometida a una operación quirúrgica para volverle a cambiar un drenaje que evita la acumulación de líquidos en el cerebro y que se infectó durante la meningitis que sufrió la pequeña en Guatemala.Aunque su alta estaba prevista para el pasado viernes, se vio retrasada ante un acceso de fiebre que si bien está controlado los médicos prefieren mantenerla bajo vigilancia.Las niñas cumplirán 2 años el próximo 25 de julio, el primero que podrán celebrar separadas, aunque por el momento se encuentran alejadas de su familia, que en esta ocasión no pudieron acompañarlas a Los Angeles.




