Colombianos pensaron en la montaña y Cipollini ya tiene el récord
La novena etapa de la 86a. edición del Giro de Italia volvió a ser un mero trámite para los ciclistas colombianos y de gloria para el esprinter italiano Mario Cipollini (Domina Vacanze) al adjudicarse su victoria 42 en la ronda italiana, algo que ningún corredor había logrado.
Montecatini Terme (Italia).---- La novena etapa de la 86a. edición del Giro de Italia volvió a ser un mero trámite para los ciclistas colombianos y de gloria para el esprinter italiano Mario Cipollini (Domina Vacanze) al adjudicarse su victoria 42 en la ronda italiana, algo que ningún corredor había logrado.No hubo sorpresas en la jornada y, como suele ser habitual en el Giro, se cumplió el guión. Era un excelente marco para intentar el triunfo desde muy lejos y, especialmente, una sensacional ocasión para los esprinters al ser completamente llana.Aventureros primero, con un sinfín de escapadas que no llegaron a ninguna parte y en la que en una ocasión, en los primeros kilómetros, se vio a dos colombianos entre los escapados, a Luis Felipe Laverde y Héctor Mesa, ambos de la formación italiana Formaggi Pinzoli.La fuga llegaba muy pronto y por ello, especialmente los corredores del Domina de Vacanze de Mario Cipollini, no dudaron en marcar ritmo de caza, pues habían dejado claro en los prolegómenos de la etapa entre Arezzo y Montecatini Terme, muy cerca de Lucca, donde vive Cipollini, que no iban a escatimar esfuerzos para que este fuera profeta en su tierra, en la región de la Toscana y al mismo tiempo rematar el objetivo que se habían marcado desde que comenzó el Giro: superar las 41 victorias que tenía Alfrendo Binda.Objetivo cumplido por Cipollini y los suyos, pues apenas encontraron oposición en sus más directos rivales, Robbie McEwen y Alessandro Petacchi. Este último terminó a trompadas con el letonio Andris Naudusz, que fue expulsado; mientras que Petacchi tan sólo fue multado, sancionado con la pérdida de un minuto y 25 puntos.Un trámite que los colombianos solventaron sin percances, algo meritorio, si se tiene en cuenta las numerosas caídas, afortunadamente sin consecuencias, que se produjeron, especialmente en el tramo final, por lo que las fuerzas están intactas para el reto que supone la décima etapa, considerada de media montaña y en la que no tendrán más remedio que dar la cara al ser el terreno donde mejor se defienden.La jornada en cuestión unirá Montecatini Terme con Faneza, de 202 kilómetros de recorrido y cuatro puertos puntuables de segunda categorías, todos ellos en la segunda parte de la etapa.Se trata del Casaglia, en el kilómetro 91, de 15 kilómetros de subida y pendientes que llegan al 9%; el Carnevale en el 114, con 6 kilómetros de ascensión y pendiente máxima del 10%; el Albano en el 142, con 5 kilómetros de subida y 9% de máxima pendiente y el Trebbio en el 178, con media docena de kilómetros de subida y tramos que alcanzan desniveles del 15%.Gianni Savio, técnico del equipo comentó: "es una jornada muy dura y peligrosa en la que mis corredores no tienen excusas para dejarse ver, para intentar el objetivo que nos hemos marcado y este no es otro que ganar etapas y además para que Fredy González consolide su primer puesto en la montaña, otra de las metas marcadas. Espero que la suerte nos acompañe y hacerlo bastante mejor que hace unos días en la ascensión al Terminillo donde estuvimos muy por debajo de lo esperado".




