El calamar gigante escapa a las cámaras del equipo español
La "carrera" internacional por capturar las primeras imágenes de la historia de un calamar gigante con vida continúa. La expedición española "Proyecto Kraken", tras dos campañas y más de dos millones de dólares invertidos, no ha logrado filmar al "último gran monstruo marino" que queda por conocer.
MADRID.--- La "carrera" internacional por capturar las primeras imágenes de la historia de un calamar gigante con vida continúa. La expedición española "Proyecto Kraken", tras dos campañas y más de dos millones de dólares invertidos, no ha logrado filmar al "último gran monstruo marino" que queda por conocer.Así lo adelantó en una entrevista el director científico del proyecto, Angel Guerra, del Instituto de Investigaciones Marinas dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, que patrocina la misión.Ninguna de las expediciones de los distintos países que lo han intentado, entre las que se encuentran las de National Geographic y la cadena británica BBC, ha logrado aún filmar al "Architeuthis".El equipo español utilizó en las dos campañas, desarrolladas en octubre de 2001 y septiembre de 2002, cinco cámaras, dos de ellas móviles, y un robot submarino capaz de grabar las 24 horas del día en condiciones de luz muy bajas.Las tres cámaras fijas se sumergieron a una profundidad de entre 400 y 1.000 metros -donde habita el gigante- conectadas con un cable de acero a tres boyas instaladas en el caladero de Carrandi, al noreste de la ciudad española de Gijón, en el Cantábrico.Precisamente, explicó Guerra, este caladero supone un "filón" y también la ventaja con la que cuentan los científicos españoles sobre los demás, ya que en él se ha dado el diez por ciento de todas las apariciones en el mundo de calamares gigantes muertos atrapados en redes, estómagos de depredadores o varados en las costas.Guerra indicó que el buque oceanográfico "Investigador" tiene previsto regresar allí el próximo septiembre si consigue "patrocinadores" que ayuden a financiar el millón de dólares que cuesta aproximadamente cada campaña.Se trata de "cazar" al invertebrado más grande del mundo, que puede llegar a alcanzar mil kilogramos y 20 metros de longitud.Hasta ahora, los biólogos marinos sólo cuentan con ejemplares muertos para su estudio y son muchas las incógnitas que perviven sobre sus hábitos de vida a unos 400 y 1.500 metros bajo el mar, donde la presión es muy elevada y la luz del sol prácticamente inexistente.Entre los últimos descubrimientos, se encuentra el hallazgo de esperma dentro de un macho que, aunque se desconoce si le pertenece o no, ha permitido a los científicos averiguar algo más sobre sus relaciones reproductoras.Intuyen que el macho fecunda a la hembra por la piel con un pene de un metro de longitud, tamaño que contrasta con su peso, de unos 60 kilos, seis veces menor al de la hembra.Sólo viven dos años y se reproducen una única vez, probablemente, apuntó Guerra, debido a que "compiten por un espacio muy reducido" y han de dejar paso a las generaciones siguientes.Tienen la tasa de crecimiento "más alta de la naturaleza", que les permite pasar en un año de dos milímetros que miden al nacer a 140 kilos -en las hembras- y 40 -en los machos-, gracias a una hormona que, si pudiera ser estudiada, "podría ayudar en la lucha contra el raquitismo humano", apuntó Guerra.Con tres corazones, una visión cien veces más potente que la del ser humano y un cerebro "muy desarrollado", este mítico gigante permanece oculto en los abismos sin saber que su imagen podría alcanzar precios millonarios en el mercado televisivo.




